El chofer, de 57 años, fue sorprendido por dos asaltantes que rompieron la ventanilla de la cabina mientras reparaba su vehículo cerca del peaje sur. La Justicia determinó de manera preliminar que utilizó su arma legítima para repeler el ataque sin intención de matar. El cómplice permanece prófugo.

La Justicia dispuso la liberación del camionero de 57 años que se encontraba demorado tras haber efectuado disparos contra dos delincuentes que intentaron asaltarlo en un playón lindero al peaje San Lorenzo Sur, en el cruce de la Ruta Nacional A012 y el acceso a la autopista Rosario-Santa Fe. La Fiscalía consideró de manera preliminar que el transportista actuó con el propósito de disuadir y repeler el robo, sin mediar intención de homicidio.

El episodio se registró cerca de las 2:30 de la madrugada del martes, cuando el chofer detuvo la marcha de su unidad debido a un desperfecto mecánico en el semirremolque. De acuerdo con el registro de las cámaras de seguridad del peaje, dos individuos se aproximaron al rodado: uno se ocultó debajo del chasis para dirigirse a la puerta del conductor, mientras que el otro utilizó una pinza de presión para estallar el vidrio del lado del acompañante e intentar abordar la cabina.

Ante la agresión inminente, el conductor utilizó una pistola Bersa calibre .380 —de la cual posee tenencia y portación legítima— y efectuó varios disparos para defenderse. Uno de los proyectiles impactó en el glúteo izquierdo del atacante que violentaba la ventanilla, quien logró correr unos metros pero falleció poco después en el interior de una cuneta colectora, donde su cuerpo fue hallado boca abajo sosteniendo aún la pinza utilizada en el atraco.

Horas más tarde, el fallecido fue identificado como Miguel Ángel F. (de unos 30 años), quien contaba con antecedentes policiales y denuncias previas por venta de estupefacientes y hechos de violencia. En tanto, el camionero se trasladó a Puerto General San Martín para resguardar la unidad y se presentó voluntariamente ante la Policía para dar cuenta de lo sucedido.

Los fiscales Aquiles Balbis y Javier Paz ordenaron el secuestro de cuatro vainas servidas en la escena y dispusieron que el transportista continúe el proceso en libertad mientras se completan las pericias balísticas de rigor y se procura la localización del segundo sospechoso que se dio a la fuga.