Personal de la Guardia Urbana de Roldán (GUR), en coordinación con la Policía de la Provincia de Santa Fe y el Centro de Monitoreo local, detectó dos casos de alcoholemia positiva durante operativos de control y patrullajes preventivos en distintos sectores de la ciudad. En ambos episodios, los infractores registraron niveles de alcohol en sangre que superaron ampliamente los máximos establecidos por la normativa vial.
El primer hecho se inició a partir de un reporte de las cámaras de videovigilancia urbanas, que captaron una motocicleta caída sobre la calzada en la intersección de avenida San Martín y Antártida Argentina. Al arribar los efectivos de la guardia municipal constataron que el conductor se encontraba ileso; no obstante, en aparente estado de ebriedad, el motociclista se dio a la fuga del lugar. Ante la maniobra, se dio aviso a los móviles policiales, quienes lograron interceptarlo a las pocas cuadras, en Urquiza y Catamarca. El test de alcoholemia arrojó un registro de 2,22 gramos de alcohol por litro de sangre (g/l) —cuatro veces y media por encima de lo permitido—, procediéndose a la retención preventiva de su licencia y al traslado de la moto al corralón municipal.
El segundo procedimiento se registró en calle Catamarca y Amenábar, donde una patrulla de la GUR divisó un vehículo mal estacionado en la vía pública. Al solicitar la documentación de rigor, los agentes advirtieron un marcado aliento etílico en el automovilista, por lo que se le practicó la correspondiente prueba de alcoholemia. El test dio un resultado positivo de 1,69 g/l, valor que triplica y media el límite legal. Al igual que en el caso anterior, los inspectores labraron las actas de infracción, retiraron el carnet de conducir y remitieron el rodado al depósito comunal.



