La ingeniera agrónoma María José Dickie, especialista de INTA Oliveros, advirtió que las probabilidades de este evento alcanzan casi el 100% y generarán precipitaciones extraordinarias entre noviembre y enero.

En el marco de la jornada de capacitación llevada a cabo en INTA Roldán, la ingeniera agrónoma María José Dickie, de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Oliveros, brindó un detallado análisis sobre el impacto del clima en la campaña gruesa 2026-2027, con especial foco en la planificación de la siembra de maíz.

La especialista explicó que el marcado calentamiento de las aguas del Océano Pacífico Ecuatorial configura un escenario clasificado como un Niño considerable a severo. Según los modelos hidrometeorológicos, las probabilidades de ocurrencia se mantienen cercanas al 100% para lo que resta del año y durante todo el verano, comenzando a declinar recién hacia el otoño de 2027.

Para la región núcleo y el sur de la provincia de Santa Fe, este patrón implicará registros de precipitaciones superiores a los valores habituales durante los meses de noviembre, diciembre y enero. Asimismo, Dickie remarcó la importancia del seguimiento periódico de las actualizaciones mensuales y las alertas meteorológicas oficiales ante la probabilidad de tormentas intensas, granizo y ráfagas de viento, recordando que dichos avisos poseen escala regional e indican sectores de mayor vulnerabilidad a eventos severos.