La Justicia les dictó 90 días de prisión efectiva a un joven de 21 años y a su hermana de 24 en Granadero Baigorria. Utilizaban su condición de legítimos usuarios para adquirir pistolas y simulaban falsos robos para desviarlas al circuito clandestino.

Dos jóvenes de 21 y 24 años quedaron en prisión preventiva efectiva por el plazo de 90 días, luego de ser imputados en el Centro de Justicia Penal de Rosario por adquirir armas de fuego de manera formal para luego desviarlas y abastecer el mercado ilegal.

En la audiencia imputativa celebrada este 1 de septiembre, la fiscal Dra. Juliana González atribuyó a los hermanos Alan M. (21) y Agustina M. (24) el delito de provisión ilegal de armas de fuego. La jueza de Primera Instancia Dra. Prunotto tuvo por formalizada la acusación y ordenó la medida cautelar por tres meses, plazo tras el cual el Ministerio Público de la Acusación podrá solicitar una prórroga.

De acuerdo con la investigación, ambos imputados se valieron de su condición de legítimos usuarios registrados ante el Registro Nacional de Armas (RENAR) para realizar compras directas en armerías. Alan M. tenía a su nombre dos pistolas semiautomáticas calibre 9 mm adquiridas entre febrero y marzo de 2026. Por su parte, Agustina M. registraba la titularidad de cuatro armas (dos calibre .380 y dos 9 mm), incorporadas de forma escalonada entre 2023 y 2026.

La maniobra delictiva incluía la radicación de falsas denuncias de hurto para encubrir la falta del armamento. En abril de 2026, Alan denunció que le habían sustraído tres pistolas —una propia y dos de su hermana— y una consola PlayStation 5 de una vivienda en calle Pitágoras al 300 de Granadero Baigorria; sin embargo, las pericias policiales constataron que los accesos no presentaban signos de violencia. Meses antes, en diciembre de 2025, la mujer había denunciado en la Comisaría 24ª el hurto de una 9 mm por una ventana abierta, excusándose de no poseer grabaciones de seguridad por no tener contratado almacenamiento digital.

La sospecha de desvío se confirmó el 28 de agosto, durante un allanamiento ordenado en el domicilio de guarda declarado por ambos en calle 21 de Septiembre al 400 de Granadero Baigorria. En el lugar no se encontró ninguna de las armas registradas. La Fiscalía comprobó además que, en el caso de una pistola 9 mm de Alan y una Bersa Thunder .380 de Agustina, fueron entregadas clandestinamente a terceros sin que existiera siquiera denuncia previa de extravío o robo.