El inicio de septiembre marca la transición hacia la primavera con un escenario meteorológico que combinará estabilidad temporaria, frentes fríos periódicos y la creciente influencia del fenómeno de El Niño. En diálogo con Canal 4 Regional, el técnico meteorológico y coordinador del Centro de Monitoreo Meteorológico y Climático (CMMC-SAT), Facundo Azar, brindó un panorama detallado sobre lo que se espera para las próximas semanas en Rosario y el sur de Santa Fe.
Durante este mes, las temperaturas y precipitaciones se mantendrán en torno a las medias históricas: mínimas de entre 8 °C y 10 °C y máximas de 20 °C a 23 °C, con un ascenso paulatino con el correr de los días. Los acumulados de lluvia promedio rondarán entre los 48 y 50 milímetros, aunque no se descarta que tormentas puntuales superen esos registros debido a la inestabilidad propia de la atmósfera. En el corto plazo, Azar alertó sobre la irrupción de aire frío durante el fin de semana, con mínimas de entre 2 °C y 4 °C (incluso inferiores en zonas rurales con probabilidad de heladas leves) y máximas de 12 °C a 14 °C.
En relación a las lluvias, el especialista explicó que la primera quincena transcurrirá con condiciones mayormente estables y dominio de altas presiones, por lo que las mayores probabilidades de precipitaciones se concentrarían en la segunda mitad del mes. Asimismo, la persistencia de humedad y jornadas con cielo cubierto continuarán siendo un factor común en toda la región.
Consultado sobre la inquietud comunitaria ante posibles contingencias hídricas, Azar remarcó que la Organización Meteorológica Mundial (OMM) ratificó que El Niño evolucionará hacia una fase de fuerte intensidad. No obstante, aclaró que el efecto pleno en la cuenca regional suele manifestarse con un desfasaje de 30 a 60 días, teniendo a diciembre como mes bisagra y extendiéndose con lluvias superiores a la media hasta abril o mayo del próximo año.
Finalmente, el meteorólogo convocó a transformar la preocupación en tareas preventivas concretas: «Hay que aprovechar las ventanas de buen tiempo para revisar canaletas, desagües, techos y aberturas, siguiendo las recomendaciones técnicas para mitigar impactos. Lo peor que podemos hacer es quedarnos paralizados en el pánico; la clave está en la prevención y en seguir los avisos a corto plazo», concluyó.



