SAN JERÓNIMO SUD: PREOCUPACIÓN EN EL JARDÍN N° 258 POR REITERADOS INGRESOS Y DESTROZOS: IDENTIFICARÁN POR CÁMARAS A LOS RESPONSABLES
La directora de la institución, Claudia Faoro, alertó sobre menores que saltan a diario el cerco perimetral para buscar pelotas o permanecer en el predio, provocando roturas en juegos, vidrios y aberturas. Frente al riesgo de accidentes y el daño a las instalaciones públicas, instalaron cámaras de seguridad y convocarán a los padres de los chicos que queden registrados cometiendo actos de vandalismo.

Una situación de profunda preocupación atraviesa la comunidad educativa del Jardín de Infantes N.º 258 «Colonos San Jerónimo», en la localidad de San Jerónimo Sud, debido a los reiterados episodios de intrusión y vandalismo que se registran fuera del horario escolar. Ante este panorama, la directora del establecimiento, Claudia Faoro, hizo un llamado de concientización a las familias para frenar estas conductas y cuidar el espacio educativo.
Según relató la directiva, los ingresos indebidos no se limitan a los fines de semana sino que ocurren a diario, habitualmente protagonizados por niños o adolescentes que saltan el tejido perimetral con la excusa de recuperar pelotas de fútbol o para congregarse dentro del patio. Como saldo de estas acciones, la institución ha constatado roturas recurrentes: daños en el techo de la casita de juegos, cerraduras forzadas, puertas averiadas y vidrios rotos.
Más allá del perjuicio material sobre el patrimonio de una institución pública, Faoro remarcó el riesgo latente para la propia integridad de los chicos: “Primero está el daño a las cosas del jardín, pero también nos preocupa que si algún menor sufre un accidente o se lastima al trepar el tejido, se genera un problema gravísimo para todos. Si la pelota se cae adentro, hay que enseñarles que deben esperar hasta el día siguiente cuando el jardín esté abierto para pedirla, respetando que se trata de un establecimiento educativo”.
Para poner un freno definitivo a estas situaciones, el jardín implementó un sistema de videovigilancia con cámaras de seguridad que monitorean el perímetro y las áreas comunes. A partir de este dispositivo, las autoridades revisarán las grabaciones tras cada incidente para identificar a quienes ingresen sin autorización y convocar formalmente a sus progenitores o tutores a fin de que asuman la responsabilidad por los daños ocasionados.
