SAN JERÓNIMO SUD CELEBRA EL 115° ANIVERSARIO DEL PRIMER VUELO DE UN AVIÓN TRIPULADO CONSTRUIDO ÍNTEGRAMENTE EN EL PAÍS
El 5 de octubre de 1911, los hermanos Pablo y Augusto Delaygue hicieron historia al elevar por los cielos locales una máquina diseñada y fabricada en sus propios talleres. La fascinante epopeya de dos pioneros autodidactas que construyeron siete modelos, desafiaron la época y fueron declarados Precursores de la Aeronáutica Argentina.

La localidad de San Jerónimo Sud conmemora este 5 de octubre un hito fundacional para la historia de la ciencia y el transporte nacional: el 115° aniversario del primer vuelo controlado de un avión tripulado construido íntegramente en la República Argentina. La hazaña fue obra de los hermanos Pablo y Augusto Delaygue, hijos de una familia de inmigrantes franceses radicados en la zona, quienes con ingenio autodidacta abrieron el camino a los albores de la aviación civil en el país.
A comienzos del siglo XX, impulsados por las noticias telegráficas que daban cuenta de las proezas de pioneros mundiales como los hermanos Wright, Louis Blériot o Alberto Santos Dumont, los Delaygue volcaron su experiencia mecánica —iniciada en la reparación de bicicletas, motocicletas y automóviles— al desarrollo de máquinas voladoras. Entre 1908 y 1914, en su taller de San Jerónimo Sud, concibieron y fabricaron una serie sucesiva de siete modelos de aeroplanos de fórmula monoplano.

El camino hacia la motorización incluyó valiosas pruebas preliminares. El 14 de julio de 1909 —en coincidencia con la Toma de la Bastilla— lanzaron con éxito el planeador Delaygue I, que logró sostener un vuelo horizontal de 300 metros remolcado por un caballo y lastrado con una carga fija de 50 kilos. Poco después, en el Delaygue II, los propios hermanos comenzaron a alternarse al mando para sumar horas y pericia en el aire.
La consagración definitiva llegó con el Delaygue III. Inspirado en la aerodinámica de la época, el diseño incorporó un motor Anzani de 35 HP y una hélice Chauviere. Fue el 5 de octubre de 1911 cuando, superando múltiples limitaciones técnicas, ambos hermanos completaron cinco minutos de vuelo controlado cada uno, maniobrando la aeronave en distintas direcciones a unos diez metros de altura sobre los campos de San Jerónimo Sud.
La investigación continuó con los prototipos IV, V y VI, este último con sustanciales avances aerodinámicos: carenado del fuselaje, alerones compensados y un tren de aterrizaje reforzado con patines de frenado. Buscando mayor potencia para superar el techo de vuelo, los hermanos encargaron a Francia un motor Gnome rotativo de última generación.

Sin embargo, el estallido de la Primera Guerra Mundial en 1914 truncó el proyecto: la planta motriz destinada al Delaygue VII quedó retenida en el Puerto de Dakar luego de que el gobierno francés cancelara las exportaciones por considerarlo material bélico estratégico. Tras el conflicto bélico, las dificultades logísticas y económicas impidieron retomar la actividad constructiva.
El inmenso aporte de los hermanos de San Jerónimo Sud obtuvo su debido reconocimiento de Estado en 1966, cuando el Congreso de la Nación promulgó la Ley 17.002, otorgándoles a Pablo y Augusto Delaygue el título honorífico de «Precursores de la Aeronáutica Argentina» por sus servicios meritorios en el nacimiento de la actividad aérea en nuestro país.

