EL VGM JORGE MOSCHEN EXIGIÓ FIRMEZA ANTE LA EXPLOTACIÓN PETROLERA EN LAS ISLAS MALVINAS
El excombatiente de Infantería de Marina y actual vecino palacense rememoró la Operación Rosario, reivindicó la tarea de malvinización en las escuelas frente a los años de olvido y respaldó las sanciones a las empresas que operan de manera ilegítima en la cuenca hidrocarburífera de las islas.

Jorge Moschen, vecino de Luis Palacios y Veterano de la Guerra de Malvinas, repasó su experiencia como integrante de la Infantería de Marina durante el conflicto de 1982 y analizó la coyuntura del reclamo soberano, enfatizando la necesidad de sostener una postura de firmeza frente a los recursos naturales del archipiélago.
Perteneciente al Batallón Comando con asiento previo en la base de Punta Alta, Moschen formó parte del contingente que desembarcó en las islas en la madrugada del 2 de abril durante la Operación Rosario. En su testimonio, recordó la complejidad del operativo y la orden estricta de no causar bajas enemigas: «La premisa fue que el desembarco fuera incruento, de no matar a nadie a pesar de que ellos nos tiraban con ametralladoras desde tierra. Nos bancamos el fuego de ellos para cumplir con la orden». En ese combate cayeron heridos el teniente de corbeta Carlos Urbina y el cabo Ernesto Ismael Reyes, mientras que el capitán de corbeta Pedro Giachino falleció horas más tarde en el hospital.
Por otra parte, el excombatiente destacó el camino recorrido para mantener viva la memoria en la comunidad. Recordó los años posteriores al conflicto bélico, marcados por la desmalvinización y el desamparo institucional, hasta que a partir de mediados de la década del ’80 -y junto a referentes como Rubén Rada en la Confederación de Veteranos– comenzaron a organizarse para llevar la causa a las escuelas: «El trabajo que hicimos con las escuelas fue fundamental para mantener viva la llama de Malvinas y transmitir la historia de primera mano a las nuevas generaciones».
Finalmente, Moschen se refirió al escenario diplomático actual y a la exploración de hidrocarburos que el Reino Unido autoriza en la Cuenca Norte de las islas. En ese sentido, rechazó las políticas de acercamiento del pasado –como los envíos de presentes a los isleños durante los años ’90– y remarcó la importancia de aplicar sanciones y presiones legales sobre las compañías petroleras: «El gobierno debe presionar y denunciar con multas a las empresas que pretenden extraer petróleo sin autorización. A nivel internacional, si un país no se hace respetar ni muestra determinación, es muy difícil frenar los avances sobre nuestros recursos».
