Alejandra Solórzano, presidenta de la Vecinal La Esperanza e integrante de la unión de vecinales, pasó por los estudios de Canal 4 Regional y reflexionó sobre el rol cada vez más activo que asumen los vecinos en la vida cotidiana de los barrios.
“Ser vecinalista no es solo integrar una comisión, sino involucrarse en los problemas diarios del lugar donde vivimos, desde la recolección de residuos hasta mejorar veredas o servicios”, afirmó. En ese marco, señaló que el barrio experimentó un fuerte crecimiento luego de la pandemia, con la llegada de vecinos que antes residían solo los fines de semana y que hoy se instalaron de manera permanente, especialmente en zonas como El Molino y Prados del Sol.
Ese crecimiento, explicó, trae aparejados nuevos desafíos. “Llegar con los servicios es todo un tema, sobre todo para quienes hacen home office y necesitan que el internet y la energía funcionen correctamente”, indicó. Para abordar estas problemáticas, la unión de vecinales mantiene una comunicación fluida mediante grupos de WhatsApp y reuniones que se convocan cuando algún tema requiere definiciones urgentes.
Solórzano remarcó además el papel del vecinalismo como nexo directo con el Municipio. “Trasladamos los problemas con conocimiento y, muchas veces, también aportamos pequeñas soluciones”, sostuvo, y citó como ejemplo la reubicación de contenedores de residuos reciclables que permitió resolver un conflicto barrial tras dialogar con el área de Medio Ambiente.
En cuanto a la participación ciudadana, reconoció que se trata de un trabajo altruista y sin remuneración, lo que a veces desalienta el compromiso. “Lleva horas de nuestro propio descanso y aun así seguimos adelante, incluso frente a críticas, ayudando a cualquier vecinal que lo necesite”, expresó.
Entre las prioridades actuales, mencionó las gestiones vinculadas a la EPE y el estado de algunas calles del barrio. “En varios casos el municipio ya intervino, como en calle San Marcos, y en otros se avanza con esquemas mixtos donde los vecinos aportan materiales y el Estado realiza el trabajo”, explicó, destacando la articulación entre lo público y lo privado como una vía posible para alcanzar soluciones.
Finalmente, se refirió a la seguridad en el barrio La Esperanza y aseguró que la situación es tranquila. “Hay controles vehiculares constantes en zonas como Talacasto y la Ruta Nacional 9, y eso es clave para la prevención, sobre todo en contextos complejos”, concluyó.



