Una situación ambiental preocupante fue advertida en las últimas horas en el río Carcarañá, donde comenzaron a aparecer numerosos peces muertos tanto en la superficie como en las orillas. El fenómeno se registró en un amplio tramo que abarca distintas localidades del sur santafesino y fue alertado por vecinos, pescadores y ocasionales visitantes de la zona, quienes también tomaron imágenes de lo ocurrido.
Los primeros reportes surgieron durante la noche del viernes en cercanías de San José de la Esquina, y con el correr de las horas se replicaron en Casilda, Carcarañá, Lucio V. López, Andino y otras localidades ubicadas a lo largo de la cuenca. Entre las especies afectadas se identificaron sábalos, bogas, dorados y moncholos.
Si bien hasta el momento no hubo un comunicado oficial que explique las causas de la mortandad, las hipótesis habituales para este tipo de episodios incluyen factores ambientales como cambios bruscos de temperatura, aumento del caudal, disminución del oxígeno disuelto en el agua o la posible presencia de contaminantes arrastrados por las intensas lluvias registradas en los últimos días.
En el caso particular del Carcarañá, las precipitaciones recientes provocaron un incremento significativo del nivel del río. Testigos señalaron que el agua se encontraba más fría de lo normal y que muchos peces se desplazaban con dificultad antes de morir, lo que podría estar vinculado a un estrés ambiental o a la falta de oxígeno. No obstante, otros vecinos no descartan que residuos o efluentes contaminantes hayan sido arrastrados hacia el cauce.
Ante este panorama, pescadores y habitantes de la región recomendaron evitar el consumo de peces provenientes del río hasta que se conozcan los resultados de los análisis correspondientes. En paralelo, se espera la intervención de los organismos competentes para evaluar la calidad del agua, determinar el origen del fenómeno y prevenir nuevos episodios que afecten a la fauna y al equilibrio ambiental del río Carcarañá.



