Las obras, como todo en la vida, cuando se hacen hay que hacerlas bien, y más aún si se refiere a las obras públicas ya que éstas deben perdurar durante un extenso tiempo. Así sucede con el canal Salvat, que de manera lenta pero progresiva se está transformando en una solución largamente esperada para gran parte de los funenses.

    Claro está que una tarea a cielo abierto requiere inevitablemente de una gran colaboración del factor climático, quien durante todo julio fue un dolor de cabeza para los empleados de la empresa Cocivial, responsables de esta obra que atraviesa gran parte de Funes.

    David Pavia, uno de los constructores, indicó que las tareas están demoradas pero que el proyecto avanza firmemente, con un avance de unos setenta metros mensuales, haciendo que el revestimiento del Salvat sea un cerramiento que producirá el encauzamiento de las aguas hasta alcanzar el sector asignado al reservorio.

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Por h8000024