Un gravísimo episodio de violencia sacudió a la comunidad de Carcarañá el último sábado, cuando un niño de 11 años, llamado Milo, fue víctima de una brutal agresión por parte de un joven de 22 años. El ataque se produjo en momentos en que el menor se encontraba circulando en bicicleta con compañeros del colegio en las inmediaciones de la manzana donde vive uno de ellos.
Según relató Gillihuen, madre de la víctima, el conflicto se habría originado luego de que el grupo de niños realizara travesuras con piedras. Sin embargo, la reacción del adulto fue desmedida y violenta: «Este chico de 22 años salió, lo corrió y lo agarró. Lo empezó a golpear contra el piso, lo arrastraba y lo amenazaba con reventarle la cabeza», detalló la mujer en un crudo testimonio.
Milo fue trasladado al hospital local donde se constataron golpes en la zona abdominal, costillas y escoriaciones en la cabeza y el cuerpo producto del arrastre. Si bien las lesiones no revisten riesgo de vida, el impacto psicológico en el menor es profundo. «Está muy traumado y dolorido. Es una criatura que no se maneja sola en la calle, es muy inocente», explicó su madre.
La denuncia fue radicada inicialmente por el padre del niño en la Comisaría 3ra de Carcarañá y luego ampliada por la madre, quien aportó datos precisos sobre la identidad del agresor y registros fílmicos obtenidos gracias a la colaboración de vecinos.
La familia manifestó su indignación ante la respuesta policial recibida tras la ampliación de la denuncia. «Me dijeron que solo le van a marcar los dedos y abrir una causa, pero que no va a ir preso. Me parece muy injusto; si le golpeaba la cabeza contra el cordón, lo mataba», expresó Gillihuen. Además, denunció haber recibido amenazas por parte del entorno del agresor cuando fue a pedir explicaciones.
A través de la viralización del video del ataque en redes sociales, la familia busca visibilizar el caso y exigir que la justicia actúe con celeridad. «Lo único que me importa es que mi hijo está vivo, pero siento mucha bronca de que una persona así no esté presa», concluyó.



