En una mañana cargada de emoción y reconocimiento, el Centro del Discapacitado de Funes (CEDIF) celebró sus 33 años de trayectoria. La jornada contó con la visita de autoridades municipales y provinciales, quienes hicieron entrega de diplomas y placas conmemorativas en honor al compromiso de la institución con la inclusión y el bienestar social.
Liliana Guerrera, integrante del área de administración del centro, expresó su gratitud por el reconocimiento oficial, pero no dudó en señalar los desafíos actuales que enfrenta la entidad. «El trabajo que hacemos es para la comunidad. Hace 33 años que el centro funciona adaptándose a la situación de cada vecino», señaló.
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El desafío de la post-pandemia
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue la realidad económica que atraviesa el CEDIF tras la crisis del 2020. Guerrera explicó que, si bien históricamente el centro podía atender de manera gratuita a personas con el Certificado Único de Discapacidad (CUD), la situación financiera actual obligó a implementar un «bono contribución» mínimo para garantizar la continuidad del servicio.
«Como pasó en todos los rubros, después de la pandemia hubo un bajón de concurrencia. Ahora nos estamos recuperando, la gente ha comprendido que esto solo se mantiene con la colaboración de todos», afirmó.
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Una cartilla de servicios en expansión
A pesar de las dificultades, el CEDIF se mantiene como un pilar fundamental para aquellos vecinos que no cuentan con obra social. Actualmente, el centro ofrece atención en:
- Kinesiología y Fisiatría.
- Psicología y Terapia Ocupacional.
- Fonoaudiología.
- Talleres: Yoga, gimnasia postural y podología.
- Novedades: Este año incorporaron un especialista en Medicina del Dolor, que atiende todos los miércoles.
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Campaña de socios: Objetivo 2.000
Actualmente, el CEDIF cuenta con aproximadamente 700 socios que abonan una cuota mensual de 4.000 pesos. Sin embargo, la meta institucional es ambiciosa: llegar a los 2.000 socios para poder contratar más profesionales y mejorar sus honorarios.
«Buscamos tener más movimiento y ayudar a más gente, porque lo que se paga acá es muy poco en comparación con un centro privado», concluyó Guerrera, invitando a los funenses a sumarse a esta causa que atiende desde rehabilitación física hasta casos de autismo y problemas de aprendizaje.



