El presidente comunal Federico Martello confirmó en diálogo con Canal 4 Regional que la medida fue impulsada por un privado, sin autorización ni aval institucional, y que ya no se cobrará el acceso al predio.

En los últimos días, el cobro de un ingreso al Circuito de Andino generó confusión y debate entre vecinos y visitantes, a partir de versiones difundidas en redes sociales que vinculaban la situación con la gestión comunal. Ante este escenario, el presidente comunal Federico Martello confirmó en diálogo con Canal 4 Regional que la comuna no tuvo ningún tipo de intervención ni autorizó la medida.

El circuito se encuentra emplazado en un predio de carácter privado, que tiene dos propietarios, y permanece abierto para el acceso de deportistas y visitantes. Si bien el lugar fue declarado patrimonio histórico cultural, no pertenece al Estado, por lo que la comuna no tiene responsabilidad directa sobre su administración ni sobre el mantenimiento del sendero.

Desde hace aproximadamente 16 años el mantenimiento del circuito estuvo a cargo del grupo “Amigos del Circuito de Andino”, integrado por vecinos que realizaban tareas de desmalezado, despeje de ramas y corte de pasto. Estas acciones se sostenían mediante aportes voluntarios y trabajo comunitario.

En ese contexto, un particular comenzó a cobrar un ingreso de 5.000 pesos a visitantes de otras localidades, sin aplicar el cobro a los vecinos de Andino, con el argumento de destinar esos fondos al mantenimiento del predio. No obstante, el ticket entregado no contaba con identificación ni referencia a ninguna institución oficial.

El presidente comunal confirmó que mantuvo una reunión con la persona que llevaba adelante el cobro y que, tras ese encuentro, la medida fue suspendida. “A partir de ahora no se va a cobrar más”, aseguró Martello en diálogo con Canal 4 Regional, aunque también indicó que esa persona dejará de ocuparse del mantenimiento del sendero.

Cabe recordar que la declaración del Circuito de Andino como patrimonio histórico cultural se realizó mediante la ordenanza 27/2020 y se formalizó en 2021, en un acto encabezado por el entonces presidente comunal José Abraham junto al secretario de Turismo de Santa Fe, Alejandro Grandinetti. El circuito está dividido en dos sectores, conocidos como circuito “chico” y circuito “grande”, con recorridos de aproximadamente ocho kilómetros cada uno.

Finalmente, desde la comuna reiteraron que el cobro fue una iniciativa privada, sin aval institucional, y que ningún fondo proveniente de esa práctica ingresó a las arcas comunales.