Los últimos tiempos de la Línea R, tal la denominación que recibió el servicio de transporte urbano de pasajeros en la ciudad de Roldán, fueron un dolor de cabeza tanto para los funcionarios como para los usuarios de un servicio que tuvo muchísimos días sin transitar las calles.

Es evidente que la mala calidad de los coches sumado a una exigencia de sus frecuencias y el mal estado de las calles han provocado que permanentemente estos vehículos se rompan y deban recurrir de modo permanente a los mecánicos para que se puedan poner en condiciones lo más pronto posible.

Sin embargo, la constante rotura mecánica de las tres unidades provocan malestar en quienes recurren a estos coches tanto para ir a trabajar como para concurrir a las escuelas, ya que tienen cada día la incertidumbre, bien justificada, de si el colectivo va a pasar o si está en el taller.

Para conocer cómo es la actualidad de la Línea R, sus inconvenientes y las gestiones que se efectúan para poder normalizar la situación hasta tanto se encuentre una solución definitiva a esta problemática, dialogamos con Luciano Jaeggi, jefe de Gabinete municipal.

 

 

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Por h8000024