Luego de que el presidente Alberto Fernández pidiera la renuncia de Alejandro Vanoli, fue designada en su lugar María Fernanda Raverta para comandar ANSES, la Administración Nacional de Seguridad Social, tomando la nueva titular como primera decisión la declaración de actividad esencial para dicho organismo.
De esta manera las UDAI, Unidades de Atención Integral, que tienen presencia en cada distrito continuarán cerradas al público pero su personal volverá a prestar funciones tras el 20 de marzo cuando se decretó la cuarentena, para así poder agilizar pedidos como cobros de jubilaciones y pensiones y tramitaciones como asignación por maternidad o asignación por hijo por discapacidad.
Sin embargo, de acuerdo a lo afirmado por Alejandro Bellía, miembro de la comisión directiva nacional ampliada de APOPS, la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social, estas tareas se vienen ya efectuando desde hace unos quince días de manera remota por los agentes estales.
Bellía manifestó que las oficinas se encuentran cerradas porque las mismas no se encuentran preparadas para recibir una gran cantidad de personas, en su mayoría pertenecientes a los grupos de riesgo, lo cual puede traer complicaciones tanto en los trabajadores como en los asistentes.
Mientras desde ANSES señaló que los trabajadores deben retornar a prestar servicios a las respectivas oficinas, la cúpula de APOPS emitió un comunicado expresando que “sólo cumpliremos tareas si todas las medidas de seguridad sanitaria se cumplen efectivamente”, agregando que “nadie concurre a retomar tareas hasta tanto nuestros delegados verifiquen personalmente que se da cumplimiento a las normas descriptas”.
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