Que debamos hablar de este tema en pleno siglo XXI y con los avances que ha habido en educación, cultura y sociedad en cuanto a inclusión se refiere, se torna totalmente desagradable, donde lo ocurrido merece el total repudio para los responsables y aún más si los mismos trabajan de “impartir conocimientos a nuestros hijos”.

Lo ocurrido con el hijo de Sabrina Gammuto y Carlos Verón, integrantes de Padres Autismo Roldán, merece únicamente un pedido público de disculpas y el cumplimiento de lo establecido. Su hijo, quien posee un trastorno del espectro autista, recibió el rechazo por parte de un colegio privado que ni siquiera está en funcionamiento ya que recién está ubicándose en donde funcionaba el Club House del barrio Tierra de Sueños 2.

Si este colegio va a empezar su camino en nuestra región de esta manera, es preferible que no lo haga. Para educar, hay que educar con ejemplo y responsabilidad. En cambio, esta entidad, porque llamarla “escuela” le queda harto grande, parece enfocada en el comercio bajo, vaya uno a saber, qué parámetros.

Será también menester, más allá de las denuncias presentadas, que el Ministerio de Educación se expida sobre este accionar y tome las medidas correspondientes que impidan  de manera tajante que una situación similar se vuelva a repetir. Cabe señalar que la agrupación ha estado presente en la reciente sesión del Concejo Municipal solicitando información sobre la radicación de la citada institución en la ciudad.

 

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Por h8000024