Siempre decimos que estamos atravesando un duro periodo de pandemia originado por el coronavirus pero sin embargo en nuestra región hay una pandemia instalada desde hace años y no hay vacuna ni cura posible, o al menos nuestras autoridades no quieren implementar las soluciones para erradicar la inseguridad.
Quien está sufriendo esta enfermedad desde hace tiempo es el Club Atlético San Lorenzo. La institución azulgrana roldanense ha sufrido un nuevo hecho delictivo en sus instalaciones, al menos el cuarto desde la implementación de la emergencia sanitaria, lo cual motivó el hartazgo de sus integrantes que ya se encuentran trabajando en medidas drásticas para cortar de raíz este tema.
El coordinador deportivo Rodrigo Suárez y los directivos Gabriel Selvestrelli y Gustavo Sotelo fueron la cara de la indignación de este nuevo hecho, donde fue violentada una ventana en la noche del pasado día lunes para robar cajas con alfajores y otros elementos que se brindan en la merienda para los chicos que allí concurren. Aunque es más el daño provocado que el valor de lo sustraído, el malestar que se produce en una entidad que subsiste a pulmón provoca una lógica desazón ante la impunidad con la que se conducen los malvivientes.
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