La ciudad de Funes suma un motivo de orgullo de la mano de Gala Soccetti, una joven rescatista local que integró el contingente humanitario internacional desplegado en Venezuela tras el devastador terremoto. Especializados en tareas de Búsqueda y Rescate en Estructuras Colapsadas (BREC) y en la recuperación de víctimas, el equipo llevó adelante una compleja labor en el terreno del desastre.
Soccetti forma parte de una brigada internacional compuesta por 23 especialistas provenientes de Argentina, México, Chile, Brasil y Paraguay. Si bien el grupo se conformó formalmente hace un año, varios de sus integrantes cuentan con cerca de ocho años de trabajo coordinado bajo las mismas normativas de rescate. Para la joven funense –que el año anterior había participado en la contención de los incendios forestales en Neuquén– este operativo representó su primera experiencia ante una catástrofe sismológica.
«La verdad es que como experiencia fue tremenda, era mucha la destrucción que había», relató la rescatista. Incluso señaló que los líderes de la misión, con amplia trayectoria internacional, llegaron a comparar el panorama de devastación con el histórico terremoto de Haití.
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Logística, respuesta y la calidez de la comunidad
El despliegue comenzó inmediatamente después de la convocatoria, aunque la llegada del contingente sufrió algunas demoras iniciales debido al cierre temporario de las rutas aéreas. Una vez habilitados los vuelos, los brigadistas se incorporaron progresivamente a las tareas, completando ocho días operativos de trabajo ininterrumpido antes de concretar el retorno.
En cuanto a la infraestructura de la misión, el grupo se albergó en un campamento provisto por la empresa privada Mavep y operó con herramientas y equipamiento propio que trasladaron desde sus países de origen.
Más allá de la dureza de la tarea y el triste escenario con el que se encontraron, Soccetti enfatizó la calidad humana y la fortaleza con la que fueron recibidos: «Lo que nos ayudó mucho fue el pueblo venezolano. Tienen un nivel de resiliencia enorme; a pesar de todo lo que les estaba pasando, estuvieron atentos al más mínimo detalle para que no nos faltara nada», concluyó.



