La llegada de la etapa estival ha traído aparejada un nuevo brote de la Gata Peluda, una oruga presente en todo el territorio argentino que hace más de cien años fue declarada plaga nacional y que tanto en su etapa larvaria como ya transformada en mariposa puede acarrear problemas de salud, especialmente alergias e hinchazones.

    La ingeniera agrónoma Florencia Fernández, docente de la Escuela Agrotécnica de Ricardone, hizo referencia a este pequeño animal que tantas molestias puede acarrear debido a sus vellosidades, una especie de pelo denominado setas que son muy finos y son altamente urticantes. Estas setas pueden activarse por el contacto directo con la larva o por su dispersión por el aire, liberando toxinas que producen afecciones alérgicas.

    En la primavera estas orugas quedan alojadas en la cara inferior de las hojas de las cuales se alimentan, y tienen la tendencia de agruparse en grandes colonias y desplazarse por ramas, hojas y troncos, para una vez adultas formar un habitáculo con hilos de seda y con el paso del tiempo convertirse en mariposas negras.

    En caso de contacto se recomienda la colocación de agua fría o hielo en la zona afectada y concurrir inmediatamente a un efector sanitario para prevenir cuestiones mayores.

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