GUSTAVO GARZÓN LLEGA A ROLDÁN CON «UN HOMBRE SOLO ES DEMASIADO PARA UN HOMBRE SOLO»
El reconocido actor y dramaturgo se presentará este viernes a las 20:30 horas en la Casa de la Cultura con una comedia intimista sobre el amor tardío y la soledad, espectáculo con el que compite nominado a los Premios ACE en los rubros de autor y actor protagónico. En diálogo con Canal 4 Regional, analizó la trama de la obra, reflexionó sobre la soledad en la madurez y expuso una mirada crítica sobre la actualidad cultural y el sistema de prestaciones por discapacidad.

El prestigioso actor Gustavo Garzón se presentará en la ciudad de Roldán con la destacada obra teatral «Un hombre solo es demasiado para un hombre solo», propuesta escénica que escribió y protagoniza junto a la actriz Victoria Baldomir. La función tendrá lugar este viernes a las 20:30 horas en las instalaciones de la Casa de la Cultura (con reservas e informes al teléfono 3412133054), tras seis meses de funciones ininterrumpidas en la cartelera porteña y a días de la entrega de los Premios ACE, donde cosechó dos nominaciones centrales como Autor y como Actor.
En diálogo con Canal 4 Regional, Garzón describió el núcleo argumental de la pieza: “Es la historia de un hombre que se enamora por primera vez en su vida a los 70 años, después de estar 40 años casado y con dos hijos grandes. Ese rayo del amor lo parte al medio, lo obliga a tomar decisiones y a replantearse qué hizo con su vida hasta acá y qué va a hacer de ahora en más”. En ese sentido, definió a la obra como un relato tierno, emotivo y con un marcado humor que combina momentos casi confesionales en diálogo directo con los espectadores junto a pasajes de ficción compartidos con su compañera de tablas.
A lo largo de la entrevista, el actor analizó la problemática de la soledad en la adultez, estableciendo un contrapunto entre géneros: “Al hombre le cuesta mucho estar solo; la mujer se las arregla mejor, tiene otra iniciativa y ocupa espacios activos como coros, yoga o danza folclórica. El hombre sin pareja tiende a quedarse mirando televisión en su casa, sintiéndose perdido, y en ocasiones forma parejas no desde el amor genuino, sino desde la incapacidad de estar solo”. De acuerdo con Garzón, la obra invita a una mirada retrospectiva sobre la infancia y los mandatos parentales para entender las elecciones y carencias afectivas del presente.
Asimismo, el artista reivindicó el rol fundamental del teatro como espacio de resistencia y conexión directa frente a las plataformas digitales y la inteligencia artificial: “La comunicación real entre las personas es cara a cara y cuerpo a cuerpo. En tiempos donde la gente está pegada a las pantallas, el teatro ofrece una vivencia irreemplazable, no solo durante la función sino después, cuando podemos charlar, sacarnos una foto y darnos un abrazo con la gente”.
Por último, consultado sobre su faceta personal como padre y referente en la visibilización de la discapacidad, Garzón expresó un contundente reclamo ante la coyuntura nacional: “Si bien hubo una gran evolución en la aceptación social, hoy vemos un retroceso doloroso en los recursos que necesitan nuestros hijos para una vida digna. Los aranceles de los profesionales que trabajan con ellos son denigrantes, el Gobierno no actualiza los nomencladores y falta sensibilidad hacia sectores extremadamente vulnerables. Se han ensañado con la cultura y con la discapacidad, áreas sensibles que necesitan respuestas urgentes”, concluyó, convocando al público regional a disfrutar de una función pensada para conmover y hacer reflexionar.

