Se trata de la primera escuela roldanense en implementar este sistema.
Con una inversión de 15.000 dólares, el establecimiento cubrirá el 100% de su consumo eléctrico y venderá el excedente a la EPE, integrándose al programa provincial "Prosumidores".

El Instituto Paul Harris (IPH) de Roldán marcó un antes y un después en la infraestructura educativa local al habilitar oficialmente su sistema de generación de energía solar. Este martes, personal de la Empresa Provincial de la Energía (EPE) realizó la conexión de los medidores bidireccionales, permitiendo que la escuela comience a inyectar energía renovable a la red.

La obra, que consistió en la instalación de 25 paneles solares distribuidos estratégicamente en los techos del colegio y el anexo deportivo, representa una inversión aproximada de 15.000 dólares. Este proyecto fue posible gracias a un aporte fundamental del Gobierno de la Provincia de Santa Fe, el acompañamiento de la Municipalidad de Roldán y el esfuerzo de la Asociación Civil del IPH, financiado en parte por la cuota mensual de los alumnos.

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Beneficios económicos y ambientales

Andrés Dineno, uno de los responsables técnicos del proyecto, explicó que el sistema tiene un retorno de inversión estimado en 5 años, mientras que la vida útil de los paneles supera las dos décadas. “A partir de hoy, la escuela cubre la totalidad de su consumo y lo que le sobra se lo vende a la EPE”, detalló.

Además del ahorro económico, la secretaria de la institución, Florencia Alustiza, destacó el impacto en la calidad del servicio: “Esto impide los bajones de tensión, lo que prolonga la vida útil de los equipos de aire acondicionado y otros artefactos electrónicos de las aulas”.

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Un ejemplo para la comunidad

El intendente de Roldán, Daniel Escalante, participó de la habilitación y expresó su orgullo por la iniciativa: “Es una satisfacción y un orgullo como ciudad. El Paul Harris es una institución prestigiosa que decidió apostar por una obra innovadora, y nosotros desde el municipio los guiamos en la tramitación de estos fondos para necesidades inmediatas”.

Con esta puesta en marcha, el IPH se convierte en un «prosumidor« (productor y consumidor), fortaleciendo la red eléctrica del barrio y sentando un precedente para que otras instituciones educativas de la región se sumen a la transición energética.