En el natatorio del Club Atlético Carcarañá, la instructora Marianela Bellabarba dicta un curso que tiene mucho que ver con una problemática que en este tiempo de verano se repite y que en los últimos días en nuestra región se ha sucedido repetidamente y que tiene que ver no sólo con la salud sino nada menos que con la vida de nuestros niños.
Se trata del ISR, siglas de Infant Swimming Resource, un método de auto-rescate que desarrolla destrezas de supervivencia acuática para bebés y niños de entre 6 meses y 6 años de edad ante la caída de los mismos a una pileta para que aprendan ellos mismos cómo salvar su vida ante esta situación extrema.
Marianela señaló que en las piletas domésticas deben existir dos barreras de protección: la primera es que “el niño no puede estar solo ni cerca de la pileta: siempre tiene que haber un adulto con él”. La segunda barrera tiene que ver con un sistema de contención del natatorio, ya sea una valla, un perímetro o un sistema de alarmas en los accesos.
La instructora indicó que las clases son individuales, diarias y no mayor a los 10 minutos de duración, donde los niños aprenden a flotar y a nadar para que en caso de una caída puedan inmediatamente ellos mismos darse vuelta en el agua y mantenerse con vida hasta que puedan ser rescatados. Si explicar este método resulta ya impactante, ver a un bebé aprendiendo la técnica resulta totalmente extraordinario. ISR resulta ser imprescindible en el aporte de la prevención de la vida y la seguridad de los más pequeños.
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