La capacitación reunió a productores y profesionales para abordar el manejo integral de malezas en los cultivos. Durante el encuentro, el ingeniero Juan Ibarlucea anunció su retiro voluntario del INTA y llamó a fortalecer la Asociación de Promoción Agropecuaria local para sostener el trabajo institucional en la región.

La ciudad de Roldán fue sede de la primera jornada de tecnología agropecuaria, un evento que sus organizadores esperan convertir en una cita anual ineludible para el sector. La actividad congregó a productores, empresas y profesionales del rubro con el objetivo de compartir conocimientos y proyectar el futuro institucional en la región.

El eje técnico del encuentro fue el manejo de malezas en cultivos agrícolas, una problemática profundamente sentida por los productores locales. El ingeniero Juan Ibarlucea fue el encargado de abordar el tema, destacando la necesidad de implementar estrategias integrales que vayan más allá de las aplicaciones tradicionales. «Las malezas no solo se controlan en forma química, sino que también tenemos que recurrir a rotar cultivos para que se desarrollen bien, y utilizar cultivos de cobertura», explicó.

Esta última herramienta resulta fundamental para ocupar los espacios vacíos en los barbechos de invierno, evitando que el suelo quede desnudo y previniendo así la emergencia de nuevas malezas.

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Fortalecimiento institucional y el futuro del INTA local

Más allá de la capacitación técnica, la jornada tuvo un fuerte componente institucional. Se planteó como objetivo central fortalecer y revalorizar la Asociación de Promoción Agropecuaria de los departamentos Rosario y San Lorenzo, entidad propietaria del predio donde hoy funciona la agencia del INTA. La meta es generar una mayor integración entre la actividad privada (agroindustrias, agrónomos, veterinarios) y el sector público, destacando el apoyo brindado por la Municipalidad para la realización del evento.

En este contexto, el ingeniero Ibarlucea compartió una noticia de gran impacto para la comunidad agropecuaria local: anunció su alejamiento definitivo de la agencia del INTA tras aceptar un retiro voluntario.

Ante su partida, Ibarlucea remarcó que el fortalecimiento de la Asociación es vital para brindarle al INTA las herramientas y alternativas necesarias que le permitan mantener su presencia activa en la zona. Si bien deja su cargo en el organismo público, su vínculo con la comunidad no termina: «Yo quedo como socio de esta asociación de promoción agropecuaria, así que de alguna forma voy a seguir vinculado como profesional privado aquí en la zona», concluyó, cerrando así un importante ciclo en su carrera.