NARCOTRÁFICO Y LAVADO: CASI 20 ALLANAMIENTOS EN ROSARIO, FUNES E IBARLUCEA TRAS LOS PASOS DE «JUNIOR» VIVAS
En el marco de una causa instruida por la Fiscalía Federal a cargo de Franco Benetti y autorizada por el juez Carlos Vera Barros, la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) desplegó este martes cerca de una veintena de allanamientos en Rosario, Funes e Ibarlucea contra una presunta red de comercio de drogas y blanqueo de capitales. La pesquisa solicitó nueve órdenes de captura y el secuestro de dieciséis vehículos, teniendo en la mira central a Arnaldo Andrés Vivas, alias "Junior", un conocido referente del narcotráfico regional que ya fue condenado en 2020 tras regentear cargamentos junto a Javier "Rengo" Insaurralde mientras cumplía condena en el penal de Villa Devoto.

Un amplio megaoperativo de la Justicia Federal de Rosario se llevó a cabo este martes con casi veinte allanamientos simultáneos en las localidades de Rosario, Funes e Ibarlucea. Las medidas fueron impulsadas por el fiscal federal Franco Benetti y autorizadas por el titular del Juzgado Federal N° 3, Carlos Vera Barros, en el marco de un expediente que investiga maniobras continuadas de narcotráfico y lavado de activos atribuidas a la estructura que lidera Arnaldo Andrés Vivas, conocido en el ambiente delictivo como «Junior».
De acuerdo a las actuaciones judiciales, la fiscalía solicitó nueve órdenes de detención y el secuestro de dieciséis rodados de diversa gama vinculados a la flota comercial y logística de la presunta banda. El despliegue de las fuerzas especiales de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) incluyó la irrupción en viviendas particulares, galpones y cocheras, donde se incautaron estupefacientes, dinero en efectivo y documentación de interés económico.
El prontuario de «Junior» Vivas cuenta con frondosos antecedentes en el fuero federal. Su nombre cobró resonancia en junio de 2017, cuando personal de la Policía Federal Argentina (PFA) lo arrestó en flagrancia mientras concretaba una entrega de cocaína de máxima pureza en inmediaciones de Avenida Pellegrini y Río de Janeiro. A partir de esa caída, se desprendieron 15 allanamientos en Villa Banana, barrio Santa Lucía, el Fonavi Latinoamérica, Granadero Baigorria y Funes, en una redada que fue bautizada como «Corona Millonaria».
En aquella oportunidad, la Justicia le imputó la jefatura de una banda integrada por familiares directos —entre ellos su hermano Marcelo y su hermanastro Eduardo Sánchez— abocada al aprovisionamiento, estiramiento, fraccionamiento y venta minorista de drogas. Aquel operativo arrojó la incautación de 2,5 kilos de cocaína, cerca de un millón de pesos en efectivo, cinco camionetas de alta gama, cinco autos, seis motos, un cuatriciclo y diversas armas de fuego.
Sin embargo, el encierro carcelario no interrumpió su accionar delictivo. Hacia finales de 2017, peritajes telefónicos e informes de la PSA detectaron una alianza estratégica entre Vivas y otro peso pesado del hampa local, Javier «Rengo» Insaurralde, mientras ambos compartían alojamiento en el Complejo Penitenciario Federal de Villa Devoto. Según los investigadores, Insaurralde oficiaba de proveedor mayorista para que la red de Vivas continuara colocando sustancias en las calles del Gran Rosario a través de operadores de su extrema confianza.
Aquella investigación desembocó en noviembre de 2020 en un fallo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 3 de Rosario, que sentenció a «Junior» Vivas a la pena de 8 años de prisión por tráfico de estupefacientes, en un juicio que también dictó condenas de hasta 18 años para los cabecillas del clan Insaurralde. Los procedimientos concretados este martes buscan desmantelar el entramado económico y comercial que la misma banda habría consolidado en los últimos años para canalizar las ganancias ilegales en inmuebles y automotores radicados en el cordón regional.


