En tiempos donde la empatía y el compromiso social se vuelven fundamentales, las historias solidarias locales iluminan a la región. Gastón Vivas, un pescador oriundo de la zona, dialogó con Canal 4 Regional para compartir los detalles de su proyecto de pesca solidaria, una iniciativa que cruza la pasión por el río con la asistencia a los sectores más vulnerables de comunidades como San Lorenzo, Ricardone e Ibarlucea.
«Primero empecé pensando en regalar el pescado, pero después me dije: ¿por qué no cambiar el pescado por alimentos para ayudar a la gente?», relató Gastón. Hoy, ese impulso inicial se transformó en un proyecto consolidado que lleva un año y tres meses de vigencia ininterrumpida.
Sin contar con embarcaciones motorizadas ni grandes equipamientos, Gastón realiza sus jornadas de pesca de costa unas tres veces por semana durante la tarde. Todo lo recaudado en las aguas del río Paraná es trasladado a su domicilio, donde se clasifican las piezas para realizar los intercambios con los vecinos.
La modalidad de canje directo varía según el valor y tamaño de la especie capturada:
- Variada (Moncholo o Amarillo): Se intercambian dos piezas por un alimento no perecedero.
- Boga: Al tener un valor comercial y gastronómico más elevado, se canjea una pieza por entre 8 y 10 alimentos.
«Mientras más cantidad de pescaditos tengo, a más gente puedo ayudar porque logro armar una mayor cantidad de bolsones con mercadería», explicó el pescador.
Aunque el proyecto comenzó exclusivamente bajo el esfuerzo individual de Gastón, la enorme recepción comunitaria obligó a expandir los brazos solidarios. En la actualidad, un grupo de 6 o 7 personas se sumó a las jornadas de pesca para asegurar stock permanente; incluso, cuando Gastón no puede asistir, sus compañeros le reservan capturas sabiendo el fin benéfico que les espera.
Para coordinar las entregas, maneja un grupo de WhatsApp de unas 15 personas de extrema confianza y utiliza de forma activa su cuenta personal de Facebook (Gastón Vivas). Además de los pescados, su casa se convirtió en un centro de recepción improvisado donde la comunidad acerca ropa y alimentos, muchas veces sin pedir nada a cambio.
Se viene el tercer torneo regional
El éxito de la iniciativa ya cuenta con importantes antecedentes institucionales. Con el apoyo de las municipalidades locales, se desarrollaron previamente dos certámenes: el primero junto a la Municipalidad de San Lorenzo y el segundo, tres meses después, en colaboración con la Municipalidad de Fray Luis Beltrán. En ambos casos, la inscripción consistió en la entrega de 5 alimentos no perecederos.
De cara a lo que viene, Gastón anticipó una gran noticia para los aficionados de este deporte: «Se viene el tercer torneo de pesca solidaria en San Lorenzo, puntualmente en el Campo de la Gloria. Actualmente los playones de pesca están en construcción, pero cuando esa obra termine, voy a ser el encargado de inaugurarlos con este nuevo torneo a beneficio». Al igual que en las ediciones anteriores, la entrada consistirá en cinco artículos comestibles que serán destinados a los comedores locales.



