Durante el lunes, el tiempo comenzará a desmejorar de sudoeste a noreste, con probabilidad de lluvias, chaparrones y tormentas aisladas de variada intensidad. Este cambio estará asociado al avance de un débil frente frío y a la rotación del viento al sector sur-suroeste. Hacia el martes se prevé una mejora temporaria, aunque persistirá cierta inestabilidad en el norte provincial, con viento rotando nuevamente al noreste.
Hacia el miércoles y jueves, el ingreso de un nuevo frente frío provocará un aumento y generalización de las lluvias y tormentas en todo el territorio. La región central de la provincia sería la más afectada, seguida por el extremo norte, mientras que en el sur los fenómenos se presentarían de manera más aislada, aunque no se descarta la ocurrencia de eventos fuertes de forma localizada.
En cuanto a los acumulados de precipitación, se estiman valores de entre 20 y 50 milímetros en el sur provincial, con posibilidad de superarse en forma puntual. En el centro de la provincia, los acumulados podrían oscilar entre 50 y 120 milímetros, con chances de valores ampliamente superiores en sectores localizados. En el extremo norte, se prevén registros de entre 40 y 80 milímetros, también con posibilidad de superación puntual.
Las temperaturas se mantendrán cálidas a calurosas hasta el martes, con máximas que oscilarán entre los 28 y 35 grados. El viento rotará al sector sur-sureste durante el lunes, con intensidades de 2 a 20 km/h y ráfagas de hasta 50 km/h. El martes volverá a rotar al norte-noreste, con velocidades de 5 a 10 km/h y ráfagas de entre 20 y 30 km/h. El resto de la semana, el viento prevalecerá del cuadrante sudeste en toda la provincia.
Según las estimaciones, las condiciones de inestabilidad podrían extenderse hasta el próximo fin de semana. Ante este escenario cambiante, se recomienda a la población mantenerse atenta a las actualizaciones del pronóstico para contar con mayor precisión sobre la evolución del tiempo y un eventual descenso de las temperaturas.
