También en la sesión del último martes del Concejo Municipal de Funes hubo otro punto álgido de discusión ya que se hizo la presentación del reclamo de unas 17 personas que efectuaban el reparto de las boletas de la Tasa General de Inmuebles y que la Municipalidad decidió cesar en su contrato laboral.
Abel Caballol, uno de los damnificados por esta medida, señaló que todo el grupo de distribuidores de la TGI “fue dejado en la calle sin notificación ni previo aviso ni motivo, argumentando que habían cambiado de encargado de distribución”, aunque indicó que algunos de ellos habrían sido llamados para continuar las tareas pero sin contrato.
Este contrato vinculaba a la Municipalidad con los repartidores de manera mensual, donde los mismos debían repartir las boletas en un plazo de 5 a 6 días en Funes y sus alrededores, recibiendo un monto fijo por cada boleta. Muchos de ellos desempeñaban esta tarea desde larga data.
En la mañana del pasado miércoles el subsecretario de Gobierno local Guillermo Grisolía iba a recibir a este grupo de damnificados junto a los concejales para brindar una respuesta ante este nuevo conflicto en territorio funense.
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