Se conocieron nuevos y alarmantes detalles sobre el violento robo y privación ilegítima de la libertad que sufrió un chofer de transporte pesado en territorio santafesino. En diálogo radial con Cadena 3 Rosario, Matías, dueño del camión, reconstruyó paso a paso el raid delictivo que atravesó varias localidades de la región y culminó en la provincia de Córdoba.
El transporte había descargado mercadería en la terminal portuaria de General Lagos y tenía como siguiente destino la provincia de Santiago del Estero. Alrededor de las 2:00 de la madrugada, el conductor se detuvo en una colectora de Salto Grande (sobre la Ruta Nacional 34), un sector habitual de descanso para transportistas.
El asalto se concretó cerca de las 6:00 horas:
- Los delincuentes rompieron el vidrio de la ventanilla del acompañante.
- Dos sujetos armados abordaron la cabina y encañonaron al chofer.
- Le colocaron precintos plásticos en los brazos y le ataron las piernas para inmovilizarlo.
Con el camión en marcha, la banda inició el escape. Al llegar a la altura de Luis Palacios, desengancharon el acoplado frente a una estación de servicio y rompieron los dispositivos del camión para desactivar el rastreo satelital.
En ese punto, trasbordaron al chofer a un automóvil oscuro que operaba como vehículo de apoyo: lo encapucharon y lo mantuvieron retenido en el asiento trasero. Durante el trayecto hacia la Autopista Rosario–Córdoba, los asaltantes advirtieron que el transporte tenía poco combustible, por lo que se detuvieron a cargar nafta tanto al camión como al auto en una estación de servicio ubicada en jurisdicción de Roldán.
El operativo delictivo estuvo integrado por al menos cuatro personas: uno conducía el camión sustraído y los otros tres custodiaban al chofer en el auto, el cual circulaba por delante a modo de «puntero» para detectar retenes policiales:
- Desvío de ruta: Al llegar a la zona cordobesa de Noetinger y advertir un control, se desviaron por caminos secundarios hacia Calchín y Pilar.
- Intimidación: Tras varias horas de cautiverio, liberaron al trabajador luego de fotografiarle el Documento Nacional de Identidad bajo amenaza de muerte para que no aportara datos sobre los rostros ni los vehículos.
Mientras que el acoplado logró ser recuperado en Luis Palacios tras la intervención policial y judicial, el camión —un Mercedes-Benz 1634 de color blanco— sigue sin aparecer.
El transportista cuestionó la demora en el acceso a las grabaciones de las cámaras de seguridad y los domos de monitoreo de la autopista. Entre las principales sospechas, señaló que el vehículo podría haber sido sustraído para la maniobra ilícita conocida como «emponchado», donde se utiliza la documentación y números de chasis de unidades siniestradas o destruidas para revender camiones robados en el mercado negro.



