El conflicto entre los trabajadores municipales y la Comuna de Ricardone entra en una etapa crítica. En diálogo con Canal 4 Regional, el secretario general del SITRAM San Lorenzo, Edgardo Quiroga, brindó detalles sobre la medida de fuerza que mantiene paralizada la atención administrativa y los servicios en la localidad durante gran parte de la mañana.
“Esta es la tercera semana que venimos realizando asambleas pacíficas. Buscamos una recomposición salarial paulatina; somos conscientes de que no se puede recomponer el 100% de una sola vez, pero hoy los sueldos en Ricardone están por el piso”, afirmó el dirigente gremial desde la protesta frente al edificio comunal de calle 9 de Julio.
.
Sueldos al borde de la indigencia
Quiroga fue tajante al describir la situación económica de los 105 empleados que integran la planta comunal: “Estamos hablando de sueldos que rondan los $900.000 mensuales. Es un nivel de indigencia total”, denunció.
Según el SITRAM, si bien el presidente comunal sostiene que cumple con la paritaria provincial, el gremio argumenta que dicha paritaria es solo el «piso» y que las condiciones particulares de la región exigen acuerdos locales superadores, como sucede en ciudades vecinas como San Lorenzo, Fray Luis Beltrán o Aldao.
.
Denuncias de falta de insumos y «esencialidad»
Además del reclamo estrictamente monetario, los trabajadores denuncian:
- Falta de indumentaria: Aseguran que no se ha cumplido con la entrega de ropa de trabajo reglamentaria.
- No pago de adicionales: Reclaman por el abono de suplementos correspondientes a las tareas específicas que realiza el personal.
- Contradicciones administrativas: Quiroga criticó que la Comuna haya decretado a varias áreas como «trabajadores esenciales» para limitar el derecho a huelga. “Si uno es esencial para trabajar, también debería ser esencial para sentir una mínima recomposición salarial en el bolsillo”, sostuvo.
.
Asambleas permanentes
Por el momento, la modalidad de la protesta consiste en asambleas permanentes entre las 7:30 y las 12:30 horas. Durante ese lapso, la atención al público se ve restringida.
“Tenemos todo el tiempo del mundo porque la necesidad de los trabajadores es real. Más allá del cansancio de estar en una vereda, vamos a seguir esperando una respuesta concreta que hasta ahora no ha llegado”, concluyó Quiroga, resaltando el apoyo de compañeros delegados de toda la región que se acercaron a solidarizarse con los empleados de Ricardone.
.



