Un operativo preventivo de control vehicular desplegado de manera conjunta entre la Policía de la Provincia de Santa Fe y la Subsecretaría de Seguridad y Control municipal derivó en la detección de un grave caso de alcoholemia al volante durante la madrugada de este domingo.
El procedimiento estuvo a cargo de personal de la Comisaría 6ª y agentes de la Guardia Urbana (GUR), quienes se encontraban apostados en la intersección de las calles Oroño y San Martín realizando fiscalizaciones de rutina a los vehículos que transitaban por la zona.
Cinco veces más del límite permitido y falta de seguro
En el marco de las inspecciones, los efectivos detuvieron la marcha de un automóvil para requerir la documentación correspondiente y efectuar los controles de rigor. Al realizarle la prueba de espirometría al conductor, el alcoholímetro arrojó un resultado de 2,50 gramos de alcohol por litro de sangre, valor que excede en cinco veces el límite máximo permitido (0,5 g/l).
A la severa infracción por conducir bajo los efectos del alcohol se le sumó otra irregularidad documental: al momento del control, los agentes constataron que el vehículo no contaba con una póliza de seguro obligatorio vigente para circular, por lo que se procedió a labrar las actuaciones administrativas y sancionatorias pertinentes.



