La institución educativa movilizó su "roperito" solidario para contener a una familia en situación de alta vulnerabilidad. Si bien ya entregaron cunas y sábanas, aún precisan pañales, calzado y ropa de abrigo.

El Jardín de Infantes N° 258 de la localidad de San Jerónimo Sud volvió a poner en manifiesto su impronta solidaria. A través de su espacio de asistencia comunitaria conocido como el «roperito», el personal docente y no docente de la institución organizó una colecta de urgencia para acompañar a una mamá de la localidad que se encuentra en un estado de extrema vulnerabilidad social y económica de cara al nacimiento de su hijo.

En diálogo con Canal 4 Regional, la directora del establecimiento, Claudia Faoro, destacó la rápida respuesta inicial de los vecinos, aunque remarcó que las necesidades estructurales persisten debido a la compleja realidad que atraviesa el grupo familiar.

Primeras donaciones entregadas y elementos que aún se necesitan

Gracias a las primeras acciones de difusión, el jardín logró recolectar el equipamiento mobiliario básico para alojar al bebé. Durante la mañana de este viernes, un grupo de compañeras docentes y asistentes escolares se encargaron de trasladar y armar los elementos directamente en el domicilio de la familia.

Actualmente, la institución ya tiene cubiertas las necesidades de:

  • Cunas y moisés.
  • Blanquería y sabanitas para bebés.

Sin embargo, debido a que la vestimenta para recién nacidos requiere un recambio constante y a que la familia cuenta con otros niños a cargo, se solicita la colaboración de la comunidad para juntar de forma urgente:

  • 👶 Pañales especiales para recién nacidos.
  • 👕 Ropita de abrigo para bebés.
  • 👦 Ropa de varón (para los niños de la casa).
  • 👟 Zapatillas y calzado infantil de diversos talles.

El valor de una comunidad sin prejuicios

La directora Faoro invitó a los ciudadanos a ponerse en el lugar del otro y a comprometerse con las infancias de la localidad, dejando de lado los discursos estigmatizantes que suelen rodear a los contextos de pobreza extrema.

«Verdaderamente uno tendría que estar en el lugar de cada una de estas familias que están vulneradas social y económicamente, porque se hace como un círculo del que no pueden salir y se acostumbran al desorden o a la escasez. El que tiene empatía y ve la situación de cerca, ya no tiene más prejuicios. Todo aquel que quiera ser solidario de forma desinteresada ante un estado de vulnerabilidad, y más tratándose de infancias, bienvenido sea», reflexionó la docente.

Las donaciones se reciben de manera directa en las instalaciones del Jardín N° 258 durante sus horarios habituales de funcionamiento, donde el personal se encargará de clasificar y hacer llegar el material a la brevedad.