El operativo de alta complejidad se llevó adelante en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez de Rosario, con coordinación del Ministerio de Salud provincial, y permitió concretar trasplantes en tres personas.


La provincia de Santa Fe llevó a cabo el primer procedimiento de ablación de órganos en asistolia controlada del país en lo que va de 2026. El operativo de alta complejidad se realizó en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA), en la ciudad de Rosario, con la coordinación del Ministerio de Salud provincial a través del Centro Único de Donación, Ablación e Implante de Órganos (Cudaio), y posibilitó la realización de trasplantes en tres pacientes.

Durante una conferencia brindada este jueves en el HECA, se detalló que la intervención permitió la obtención de un hígado, riñones y tejidos mediante la técnica de asistolia controlada con perfusión normotérmica regional, un procedimiento que se aplicó por primera vez en ese efector y que requiere tecnología de última generación, equipamiento específico y una logística altamente especializada. El operativo incluyó además la articulación con otros hospitales y la organización de un nuevo vuelo sanitario desde el renovado Aeropuerto Internacional Islas Malvinas.

La directora del Cudaio, Cecilia Andrada, explicó que se trató del primer proceso de donación en asistolia controlada del año a nivel nacional, con una ablación multiorgánica. “Es un procedimiento que necesita una capacidad y una tecnología muy específicas, además de una preparación que llevó varios días para que todo salga correctamente”, señaló. En ese marco, destacó que, si bien en 2025 se había realizado una intervención similar en el Hospital Cullen, este operativo marca un nuevo hito para el inicio de 2026.

Andrada subrayó además que Santa Fe se encuentra entre las provincias líderes en materia de procuración de órganos y que el HECA encabeza los registros a nivel provincial. Asimismo, remarcó que este tipo de prácticas, ampliamente utilizadas en países europeos, son el resultado de un proceso sostenido de fortalecimiento del sistema de salud. “El desarrollo de estas capacidades es posible a partir de una decisión política del gobernador Maximiliano Pullaro y de la ministra de Salud, Silvia Ciancio, de invertir recursos, fortalecer equipos y posicionar a la provincia con estándares de calidad acordes a las mejores prácticas internacionales”, afirmó.

Por su parte, la directora del HECA, Andrea Becherucci, destacó el trabajo articulado entre el equipo de Terapia Intensiva del hospital y el Cudaio, que permitió identificar al paciente como potencial donante y planificar el procedimiento con anticipación. Esto hizo posible gestionar a tiempo el equipamiento necesario, como la bomba de perfusión extracorpórea —utilizada habitualmente en cirugías cardiológicas— provista por los hospitales Provincial del Centenario y Víctor J. Vilela, además de otros dispositivos específicos.

En la misma línea, el coordinador del Cudaio en el HECA, Emiliano Valtorta, resaltó la labor de los equipos médicos, de enfermería y administrativos capacitados para llevar adelante este tipo de donaciones, que no constituyen la forma más habitual de procuración. Explicó que, a diferencia de los procesos tradicionales asociados a muerte encefálica, la asistolia controlada permite ampliar el universo de potenciales donantes y, en este caso, posibilitó no solo la ablación de riñones, sino también la obtención de hígado y tejidos, algo inédito para el hospital.

Ambos coincidieron en que este avance resulta clave para incrementar la disponibilidad de órganos y brindar respuestas concretas a las personas que integran la lista de espera. “Nuestro objetivo principal es salvar la vida del paciente que ingresa al hospital, pero cuando eso no es posible, otras vidas pueden ser mejoradas o salvadas gracias al trabajo de procuración de órganos”, concluyó Becherucci.