UNA DOCENA DE FAMILIAS FUNENSES, SIN TRABAJO TRAS CIERRE DE ESTACIÓN DE SERVICIO
Los trabajadores fueron notificados de su despido sin previo aviso el pasado miércoles. Denuncian meses de irregularidades en el pago de salarios y la falta de respuestas por parte del dueño y de la compañía petrolera. Permanecerán en el lugar hasta recibir los telegramas correspondientes.

La tradicional estación de servicio de la firma Puma en la ciudad de Funes cerró sus puertas, dejando a doce familias en la calle y sin respuestas laborales. La medida fue comunicada el pasado miércoles 30 de septiembre en horas de la tarde, cuando los empleados fueron notificados verbalmente sobre sus despidos sin ningún tipo de aviso previo.
Según relataron los trabajadores afectados, la crisis no es reciente sino que responde a un deterioro sostenido de las condiciones laborales. «Hace varios meses que venimos con problemas; desde mayo aproximadamente que estamos sin combustible y los sueldos se venían pagando en cuotas. Sin ir más lejos, el mes de agosto nos lo pagaron en seis veces y recién lo terminamos de cobrar en septiembre», detalló uno de los empleados despedidos.
Ante la sorpresiva notificación, realizada por el propio dueño del establecimiento, el plantel de trabajadores se encuentra en un estado de profunda preocupación e incertidumbre respecto al cobro de sus indemnizaciones. «Nos dijeron que nos van a indemnizar, pero la realidad es que no sabemos cuándo lo vamos a cobrar porque el empleador está en una situación muy mala y la empresa Puma tampoco se quiere hacer cargo; nos echan y nos dejan a todos sin trabajo», lamentaron.
Actualmente, las instalaciones de la estación permanecen sin expendio de combustible y solo se encuentra habilitado el sector del minimercado. Frente a este escenario, los empleados decidieron continuar presentándose en su lugar de trabajo hasta tanto reciban la notificación formal: «Vamos a seguir viniendo hasta que nos lleguen los telegramas; es la única forma de no perder nosotros, y si no nos llega, nos quedaremos hasta el último día».
El cierre de esta estación representa además una pérdida simbólica para Funes, ya que el lugar -con empleados de más de 22 años de antigüedad– funcionaba históricamente como un punto de encuentro y socialización para vecinos, amigos y empresas locales.
