El binomio roldanense formó parte de la brigada de la provincia de Santa Fe que viajó al país caribeño para buscar sobrevivientes tras el devastador terremoto. "El escenario superaba cualquier preparación psicológica", relató Varela.

El cuartel de Bomberos Voluntarios de Roldán volvió a ser escenario de una emotiva bienvenida. Pablo Varela y su perro Fito regresaron a la ciudad luego de cumplir con una exigente y valerosa misión internacional de asistencia humanitaria en Venezuela, donde colaboraron activamente en las tareas de búsqueda y rescate tras el fuerte terremoto que azotó a la región.

El brigadista roldanense detalló que la convocatoria llegó de forma imprevista y que, tras ajustar los complejos detalles logísticos del viaje, pudieron abordar el vuelo hacia la zona del desastre junto al resto de la delegación santafesina.

«Fuimos convocados a una misión internacional para rescates en Venezuela tras el terremoto. Tuvimos un tiempito de espera hasta que se concretó el viaje y la logística, pero pudimos llegar a la zona del desastre con el equipo de la provincia de Santa Fe», relató Varela de regreso en el cuartel local.

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Un escenario desolador que superó los límites

Al arribar al lugar de los hechos, el panorama con el que se topó el contingente argentino fue devastador. Las imágenes de destrucción masiva pusieron a prueba no solo la destreza técnica de los rescatistas, sino también su fortaleza mental frente a una catástrofe de magnitudes impensadas.

  • Impacto visual: El escenario superaba por completo cualquier imaginación previa.
  • Entorno crítico: Se encontraron con un paisaje urbano totalmente desolador.
  • Desafío extremo: Las condiciones del desastre superaron las instancias habituales de preparación física y psicológica.
  • Profesionalismo: A pesar de la dureza del entorno, el equipo logró estar a la altura de las circunstancias.

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La hospitalidad del pueblo venezolano

En medio del dolor y la emergencia, Varela destacó el enorme agradecimiento y la calidez con la que los ciudadanos locales cobijaron a los bomberos argentinos durante las extensas jornadas de trabajo.

«La gente nos hizo sentir muy cómodos, nos brindó de todo y mucho de lo poco que tenían también. Todo el tiempo nos convidaban algo para comer y nos garantizaban la hidratación. Fuimos muy bien recibidos«, agradeció el bombero.

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Fito, una pieza clave en la búsqueda de vida

El gran protagonista de esta campaña fue Fito, el can entrenado minuciosamente para desempeñarse en situaciones de emergencias extremas. Como guía, Varela explicó que la labor del binomio demanda una responsabilidad absoluta que va desde la convivencia diaria en los campamentos hasta el cuidado riguroso de la salud del animal en el terreno operativo.

Fito es un can especializado exclusivamente en la búsqueda de personas vivas en estructuras colapsadas. Durante la misión, el animal fue desplegado en múltiples cuadrantes y complejos escenarios de escombros, logrando un desempeño óptimo y resultados altamente positivos para la localización de sobrevivientes.

Finalmente, el brigadista confirmó el éxito del operativo y el regreso seguro de todo el contingente: en total, la comitiva estuvo integrada por 43 rescatistas y 3 canes de la provincia de Santa Fe, regresando todos en perfectas condiciones de salud y con el deber cumplido.