En los últimos días, un video registrado por cámaras de seguridad en la intersección de Espora y José Hernández (Funes) se volvió viral, mostrando a una mujer bajando a una perrita de un auto en una caja. Rápidamente, portales de noticias y usuarios de redes sociales calificaron el hecho como un «abandono cruel«. Sin embargo, la realidad detrás de esas imágenes era diametralmente opuesta.
Natalia Alod, la mujer del video, se presentó ante nuestros micrófonos para limpiar su imagen y relatar la cronología de los hechos que los medios masivos omitieron.
Crónica de un rescate fallido por falta de información
El hecho comenzó el miércoles pasado a las 21:00 hs, cuando Natalia casi atropella a la perrita en calle José Hernández. «Intenté resguardarla porque se dirigía hacia la ruta. Logré traerla a mi casa con alimento«, explicó. Tras una noche difícil donde la perra no lograba adaptarse a sus otras mascotas, Natalia decidió regresar al lugar del hallazgo para buscar a sus dueños.
«Un vecino me indicó que en el comercio de la esquina solían darle de comer. Cuando llegué, abrí la puerta y la perrita saltó sola; interpreté que reconoció el lugar. Esperé a ver qué hacía y vi que entró a un local que tenía la puerta entreabierta. Me fui pensando que estaba a salvo con sus dueños«, detalló Alod.
El impacto de la «noticia» sin chequear
El sábado, Natalia se encontró con su imagen en decenas de portales nacionales y regionales (FM Vida, InfoRegional, Canal 3, entre otros). «Muchos medios cortaron el video y manipularon la información. Aseguraron que era un abandono sin siquiera verificar», denunció.
La viralización desencadenó una ola de odio masivo, amenazas y la filtración de sus datos personales a través de su patente. «La gente repudiaba un hecho que los medios aseguraban como cierto. El problema no es la reacción de la gente, sino la irresponsabilidad de los medios que, incluso sabiendo la verdad, se negaron a bajar la noticia por morbo«, afirmó con dolor.
La confirmación oficial: Las cámaras de monitoreo avalan su versión
Ante el escándalo, el área de Salud Animal de la Municipalidad de Funes, a cargo de Ignacio Leishner, inició una investigación de oficio. Tras revisar las cámaras de seguridad del sistema de monitoreo, se pudo corroborar paso a paso la versión de Natalia, confirmando que se trató de un intento de rescate y protección, y no de un abandono.
Desde el municipio se emitió una gacetilla aclaratoria para que los medios se retracten. Hasta el momento, solo algunos portales han procedido a limpiar la imagen de la vecina.
«Salí a poner mi nombre y mi teléfono en las redes porque no tengo nada que ocultar. Los medios deberían haber tenido la decencia de corroborar antes de destruir la vida de una persona en dos segundos«, concluyó Natalia Alod.



