ALQUILERES DE VERANO EN FUNES: ALTA DEMANDA, TARIFAS EN PESOS Y MENOR OFERTA DE CASAS
Con ajustes promedio del 20% -por debajo de los índices inflacionarios-, se activaron las reservas para el verano. Fabio Juaneú, de Funes Inmobiliaria, detalló los precios de referencia para enero, los plazos de contratación y explicó por qué muchos propietarios deciden vacacionar en la ciudad.

El mercado de alquileres temporarios para las vacaciones comenzó a registrar un intenso movimiento en la ciudad de Funes. A partir de la apertura de la temporada de reservas el pasado 10 de septiembre, el sector experimenta una fuerte demanda de familias interesadas en vacacionar en la región, en un contexto caracterizado por una oferta de inmuebles más acotada que en años anteriores.
Fabio Juaneu, referente de Funes Inmobiliaria, señaló que la merma en la cantidad de propiedades disponibles responde a una decisión personal de los propios dueños: «Por algún motivo, las casas se las están quedando los propietarios para vacacionar ellos o dejárselas a sus hijos, eligiendo pasar el verano en Funes». Pese a esta reducción de plazas, destacó la competitividad del mercado local: frente a una inflación interanual estimada en el 32% o 35%, los incrementos en los alquileres temporarios rondaron el 20%, manteniéndose las operaciones pactadas en pesos.
En cuanto a los valores de referencia para enero -el mes de mayor cotización de la temporada-, las casas de un dormitorio con parque de 300 a 400 metros cuadrados inician en los $2.800.000 o $3.000.000 mensuales. En el segmento de mayor demanda familiar, las propiedades de dos dormitorios rondan los $4.000.000 y las de tres dormitorios se ubican en torno a los $4.500.000. «Un inmueble de tres dormitorios para seis personas promedia unos 150.000 pesos diarios, un costo sumamente competitivo en comparación con otros destinos turísticos o viajes al exterior», remarcó Juaneu, agregando que en diciembre y febrero las tarifas suelen ubicarse entre un 5% y un 10% por debajo de los valores de enero.
Respecto a las condiciones contractuales, el agua de red y el mantenimiento estructural de la vivienda están comprendidos en el canon, mientras que la electricidad y el gas natural se abonan según el consumo del período. El mantenimiento de la pileta, por su parte, corre habitualmente por cuenta de quien alquila, y los honorarios inmobiliarios se establecen en un 10% para cada una de las partes.
Finalmente, Juaneu explicó que el pico de operaciones se concentra durante octubre y hasta el 10 de noviembre, período en el cual suele concretarse el 80% de los alquileres de la temporada. Frente al flujo constante de consultas, invitó a los titulares que deseen poner sus propiedades en alquiler a acercarse a la inmobiliaria para tasarlas con valores reales acordes al mercado.
