Ana Evans, viuda de Hernán Mendoza —víctima del terrorismo—, ha sido preseleccionada en el certamen «Ellas Lideran Santa Fe» dentro de la categoría «Agentes de Cambio para la Paz». Su historia, marcada por una tragedia injusta, se ha convertido en un testimonio de resiliencia y búsqueda de justicia en un contexto global que ella define como de «deshumanización total».
Transformar el trauma en propósito Tras enfrentar la pérdida de su esposo en un acto de violencia extrema, Evans describe el proceso de reconstrucción personal como un camino complejo y solitario. «Lo nuestro nace a partir de una cuestión muy injusta: la quita de un derecho tan importante como es que alguien te quite la vida», expresó, añadiendo que las víctimas terminan siendo «involuntarios protagonistas de una historia que no eligieron vivir».
A lo largo de estos años, Ana ha experimentado sensaciones que describe como navegar en «un barco a la deriva» o sentirse «en las profundidades de un submarino», debido a la falta de estructuras, legislación y acompañamiento específico para víctimas de terrorismo. Sin embargo, el juicio reciente le permitió comenzar a armar el «rompecabezas» de lo sucedido.
«Que el amor venza al odio» Bajo esta premisa, Evans decidió autopostularse al reconocimiento regional al notar la necesidad de visibilizar estas luchas en Santa Fe. «Es momento de cosechar algunas cosas, de dejarse abrazar y recibir el cariño», señaló con entusiasmo ante el evento que se realizará este lunes, donde asistirá acompañada por su hijo.
Para Ana, participar en Ellas Lideran no es solo un logro personal, sino una forma de activar un cambio fundamental en una sociedad que necesita, hoy más que nunca, que el deseo de vivir en un mundo de paz cobre protagonismo y fuerza.



