El Dr. José Luis Alonso brindó detalles sobre la medida cautelar que paralizó más de 80 artículos de la nueva ley. “Nos cuesta encontrar algún cambio netamente favorable al trabajador”, señaló el letrado en diálogo con Canal 4 Regional.

La puesta en vigencia de la nueva normativa nacional ha generado un fuerte sismo en el ámbito judicial, especialmente en el fuero laboral. Tras la promulgación de la ley, diversas organizaciones y particulares interpusieron medidas cautelares, siendo la de la CGT la que logró el impacto más significativo.

Los 83 artículos en conflicto

Según explicó el Dr. José Luis Alonso, un juez de primera instancia del trabajo dictó una medida declarativa que detiene la aplicación de gran parte de la reforma. “Son 83 artículos que el juez consideró que están en colisión no solo con la Constitución Nacional, sino también con convenios internacionales a los que Argentina adhiere”, detalló.

El magistrado fundamentó su decisión en la defensa de los derechos laborales, tanto individuales como colectivos. “La ley introdujo cambios en las indemnizaciones y en las bases de cálculo, siempre en contra de los intereses del trabajador”, advirtió Alonso.

¿Qué pasa ahora? La estrategia del Estado

Aunque la ley fue festejada por el Ejecutivo Nacional, la realidad jurídica hoy es de parálisis parcial. El Dr. Alonso señaló que el Estado Nacional ya fue notificado y ahora comienza una batalla de estrategias judiciales:

  • La Apelación: El Gobierno puede recurrir a la Cámara de Apelaciones para intentar revertir el fallo.
  • El «Per Saltum»: Es una vía abreviada donde el Estado pide saltar instancias intermedias para que el caso llegue directamente a la Corte Suprema de Justicia.

“La ley está detenida en su aplicación respecto a estos 82 artículos. No se pueden aplicar hasta que la justicia resuelva el fondo de la cuestión o una instancia superior dicte lo contrario”, aclaró el abogado.

Un escenario de incertidumbre

Para el Dr. Alonso, la situación es compleja ya que, mientras el Gobierno busca la aplicación plena de lo que considera una herramienta clave de gestión, la justicia laboral ha puesto un valladar basado en la progresividad de los derechos del trabajador.

“Es un juzgado unipersonal el que se expidió, pero su alcance es efectivo. Ahora queda ver si la Cámara sostiene este criterio o si la Corte Suprema toma las riendas de una definición que afectará a millones de trabajadores en todo el territorio nacional”, concluyó.