La institución, dedicada a la prevención y el acompañamiento integral de personas con consumos problemáticos, celebró su primer año de vida. La jornada contó con música, danza y testimonios que destacaron el impacto positivo del espacio en cientos de familias de la región.

Con una emotiva jornada al aire libre, marcada por la música en vivo, el arte, la danza folclórica y testimonios inspiradores, la ciudad de Roldán celebró el primer aniversario de la Casa «Nacer». Este espacio, fundamental para la contención de personas con consumos problemáticos, conmemoró un año de arduo trabajo y compromiso social.

Durante el acto, autoridades locales y provinciales tomaron la palabra para agradecer el esfuerzo conjunto. Se destacó especialmente la decisión política del gobernador Maximiliano Pullaro y de la ministra Victoria Tejeda, así como el trabajo legislativo y el incansable despliegue del equipo de APRECOD (Agencia de Prevención del Consumo de Drogas).

Luciano Sciarra, director de APRECOD, expresó su emoción al hacer un balance de este primer ciclo: “Parece mentira, pero son cientos de familias acompañadas y cientos de vidas salvadas en un año”. Además, subrayó el carácter innovador del abordaje en Roldán, que cuenta con una casa para adultos y una convocatoria especial para adolescentes, permitiendo un tratamiento verdaderamente integral.

La celebración también sirvió para mostrar el día a día dentro de la institución. A través de un video proyectado a los presentes, se visibilizó la nutrida agenda de actividades que realizan quienes asisten a la casa: desde desayunos grupales y talleres de panificación, hasta el trabajo en la huerta los días martes, una actividad clave para «calmar la ansiedad«. Las semanas en Casa «Nacer» se complementan con talleres de radio y televisión, gimnasia, yoga, música, espacios de encuentro interior y salidas recreativas, culminando los viernes con terapias de grupo para planificar el fin de semana.

El festejo también contó con la participación de Agustina y Hernán Danolfo, del proyecto «Ser Humano«. Agustina valoró el espacio como un lugar de «mucho amor y mucha empatía«, esencial para que las familias puedan entender la estructura de una persona en consumo y encontrar respuestas. Por su parte, Hernán cerró con una reflexión vital sobre el rol de la sociedad frente a esta problemática: “Cuanto más hablemos de las problemáticas, como sociedad vamos a estar mejor. Cuanto más escondamos bajo la alfombra, vamos a estar peor. Lo mejor es hablar”.