Luego del impasse cedido por la madre naturaleza en su envío de precipitaciones a nuestra zona que habían permitido acabar con los incendios en la zona de las islas del delta del río Paraná, especialmente frente a Rosario, han resurgido los focos ígneos allí y cuando parece que no había más nada para quemar, parece lo contrario.

    Nuevamente el humo y las cenizas se han apoderado del aire del litoral como muestra de la mayor tragedia ambiental del último siglo y que sin embargo no encuentra réplica alguna en nuestras autoridades a pesar de los interminables palabreríos y las impostadas fotos de turno como para decir que están haciendo algo, salvo honrosísimas excepciones como el Ejército y la Secretaría de Protección Civil de Santa Fe.

    Como siempre sucede, cuando no hay flashes y se apagan las cámaras brillan aquellos que arriesgan su vida como los brigadistas presentes en los humedales y también los bomberos voluntarios que se han acoplado a las tareas. En este segundo caso se encuadra la Regional 7, quien al igual que otras Regionales ha enviado a miembros de sus diversas asociaciones y que puntualmente ha tenido y tiene labores de bomberos roldanenses y sanjeronimenses. Para conocer esta situación dialogamos con el subcomandante Cristian Sanabria, jefe de operaciones de la citada Regional 7.

 

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Por h8000024