Siempre resulta una dura pérdida para una persona el fallecimiento de una mascota por el lazo afectivo que se crea tanto de manera individual como en el seno de una familia, pero cuando esta pérdida se vincula con cuestiones que podrían haber sido evitable el dolor se mezcla con un enojo lógicamente entendible.

Éste es el caso de Nicolás Mengascini, un joven radicado en la localidad de Lucio V. López que tuvo que despedirse de Piti, su robusto perro dálmata, quien sufrió un percance al electrocutarse con un cable cortado que se hallaba colgando en un camino rural que une dicho distrito con Serodino.

Cabe señalar que horas antes otra perra fue alcanzada por la descarga del mismo cable, siendo salvada providencialmente por Nicolás. Esa misma jornada junto a su padre hicieron un reclamo ante la Empresa Provincial de la Energía, recibiendo nulas respuestas, reclamo que reiteraron diariamente y siempre con la misma respuesta: ninguna.

Es de destacar que este camino diariamente es recorrido por mucha gente que sale a pasear o a efectuar ejercicios, por lo que el peligro de contacto con una persona resultaba evidente aunque por lo visto para la EPE poco y nada pareció importarle. Nicolás expresó toda su bronca y su impotencia por haber perdido a su amigo e indicó la negligencia de parte de los responsables de la empresa eléctrica, manifestando además que procederá a un reclamo vía judicial para que esta insensibilidad no se vuelva a repetir.

 

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Por h8000024