CÁNCER DE MAMA: LA IMPORTANCIA DE LOS CONTROLES ANUALES Y EL DIAGNÓSTICO TEMPRANO ANTES DE LA APARICIÓN DE SÍNTOMAS
En el marco del mes de concientización sobre el cáncer de mama, la médica tocoginecóloga María Florencia Gentilli (Mat. 20416) dialogó con Canal 4 Regional sobre la necesidad de realizarse estudios preventivos periódicos para detectar la enfermedad en fases asintomáticas.

En el marco de las campañas de concientización y prevención que se intensifican durante octubre, la médica tocoginecóloga María Florencia Gentilli (Mat. 20416) brindó una entrevista a Informe Regional por Canal 4 Regional para profundizar en las pautas de control, la detección temprana y los mitos más comunes vinculados al cáncer de mama.
La profesional subrayó que el eje central de las políticas de prevención radica en alcanzar el diagnóstico antes de que la enfermedad manifieste síntomas clínicos perceptibles. «Lo fundamental es llegar al diagnóstico en la paciente asintomática, aquella mujer que todavía no se ha palpado nada, que no nota cambios en la mama, ni retracción de la piel o del pezón. Para eso, el estándar de oro sigue siendo la mamografía anual a partir de los 40 años para pacientes de bajo riesgo habitual, complementada según el caso con ecografía mamaria o resonancia magnética», precisó Gentilli, aclarando que aquellas personas con antecedentes familiares de relevancia pueden requerir iniciar los controles a edades más tempranas.
En relación al autoexamen mamario mensual, la tocoginecóloga destacó su valor para que cada mujer conozca su anatomía y detecte eventuales alteraciones entre control y control, aunque enfatizó que de ninguna manera sustituye a los estudios por imágenes. Entre las pautas de alarma a observar mencionó la aparición de bultos o nódulos, asimetrías repentinas, cambios de coloración dérmica, hundimiento del pezón o secreciones mamarias anormales —en especial cuando se presentan de forma unilateral—, advirtiendo que la presencia de estos signos suele indicar una detección más tardía de la patología.
Por otra parte, Gentilli desmitificó los temores asociados al tratamiento quirúrgico y farmacológico. «No toda paciente con cáncer de mama debe someterse a una mastectomía; la extracción total de la mama no se realiza de rutina y es un mito que siempre deba perderse el órgano. Hoy las decisiones terapéuticas las toma un equipo multidisciplinario —integrado por mastólogos, oncólogos, patólogos, imagenólogos y psicooncólogos— que evalúa el tamaño, el estadio y los receptores específicos del tumor», explicó. Asimismo, aclaró que no todos los esquemas terapéuticos demandan quimioterapia ni implican la caída del cabello, gracias a los avances en terapias oncológicas dirigidas y personalizadas que minimizan los efectos adversos generales.
Finalmente, la médica hizo hincapié en la importancia de reconstruir el historial médico familiar, prestando atención a antecedentes de tumores mamarios, ováricos, de colon o próstata en ambas ramas parentales. En ese sentido, desarmó otra creencia habitual al remarcar que los hombres también poseen tejido mamario y pueden desarrollar la enfermedad de manera esporádica, por lo que ante cualquier anomalía palpable deben realizar la correspondiente consulta médica.


