ALUMNOS DE LA EETP N° 643 CLASIFICARON A CERTAMEN INTERNACIONAL Y PROBARÁN SU NUEVO SATÉLITE EN LA UNSAM
El equipo viajará del 24 al 27 de noviembre a la Universidad Nacional de San Martín para someter su desarrollo aeroespacial a pruebas de laboratorio y lanzamientos con drones. El dispositivo, más compacto que sus versiones anteriores, incorpora sensores de gases, cámara, GPS e inteligencia artificial.

Estudiantes y docentes de la Escuela de Educación Técnica Profesional (EETP) N° 643 «Granaderos de San Lorenzo» de Roldán alcanzaron un nuevo hito científico al superar las instancias evaluativas iniciales de un certamen internacional de tecnología aeroespacial. Gracias a este logro, la delegación roldanense viajará entre el 24 y el 27 de noviembre a la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), en la provincia de Buenos Aires, para validar y poner a prueba su prototipo satelital en condiciones reales.
El profesor a cargo del proyecto, Marcelo Aimeta, explicó que el certamen contemplará cuatro jornadas intensivas de actividades técnicas: «Trabajaremos en los laboratorios de la universidad para realizar ensayos de funcionamiento, vibración y comunicación, además de participar en charlas y compartir experiencias con empresas del sector aeroespacial, delegaciones escolares y equipos universitarios«. La prueba central consistirá en elevar el satélite mediante un dron a determinada altura; allí se eyectará de forma autónoma para descender en paracaídas mientras transmite datos telemétricos en tiempo real a una estación terrena montada por los propios alumnos.
En cuanto a las especificaciones técnicas, Aimeta destacó que el nuevo modelo presenta un tamaño sensiblemente menor en comparación con los proyectos de años anteriores, lo que demandó un desafío de miniaturización e integración electrónica mucho más complejo. El artefacto cuenta con fuente de alimentación propia, sensores para medir humo, monóxido de carbono y diversos gases de combustión, geolocalización por GPS y una cámara para captura o transmisión de video en vivo.
Asimismo, el equipo trabaja en la integración de un software con inteligencia artificial capaz de interpretar las imágenes registradas y contrastarlas con datos de satélites en órbita terrestre.
Para procesar la información recibida en tierra, los estudiantes diseñaron una interfaz gráfica exclusiva que traduce las cadenas de datos en mediciones visuales e intuitivas para el monitoreo inmediato. En las semanas previas al viaje, el grupo continúa abocado a los ensayos de resistencia estructural, enlace de radiofrecuencia y apertura del paracaídas, ultimando además la elección del nombre definitivo que llevará esta nueva misión satelital.


