En los Tribunales Provinciales de Casilda, un Tribunal de Primera Instancia —integrado por los jueces Dres. Pari, Strologo y Vacca— condenó a Max Roy M. a la pena de 10 años de prisión de ejecución efectiva.
La resolución judicial halló al imputado penalmente responsable de los delitos de abuso sexual con acceso carnal, desobediencia a una orden judicial reiterada en dos oportunidades, amenazas simples y daño, todos cometidos en concurso real y en carácter de autor contra la misma víctima, quien fuera su pareja.
Violento ataque a una embarazada
La acusación, llevada adelante por el fiscal Dr. Juan Pablo Oggero de la sede Fiscal Casilda, detalló la cronología de los hechos. El primero de ellos se registró el 18 de marzo de 2024, aproximadamente a las 3:00 hs.
El agresor se presentó en la vivienda de la víctima sabiendo que violaba una orden de restricción de acercamiento de 100 metros y cese de hostigamiento dictada por el Juzgado de Familia de Casilda, de la cual estaba debidamente notificado. En ese momento, la mujer se encontraba cursando el cuarto mes de embarazo del hijo que tienen en común.
Ante la negativa de la víctima de dejarlo ingresar, el acusado:
- Comenzó a gritar y proferir amenazas que infundieron un profundo temor en la mujer.
- Intentó tomarla del cabello para arrastrarla hacia el exterior.
- Pateó violentamente la puerta de la cocina, destruyendo los vidrios de la misma (de 60 centímetros de largo por 20 centímetros de ancho).
Abuso sexual y hostigamiento desde la cárcel
El segundo hecho contenido en la condena ocurrió el 21 de septiembre de 2024, pasadas las 5:30 hs, en un domicilio ubicado en calle Mitre al 600 de la ciudad de Casilda. En ese lugar, el imputado consumó el abuso sexual con acceso carnal contra la víctima. Los detalles específicos del ataque se preservaron en el expediente judicial para salvaguardar la integridad de la denunciante.
Finalmente, el 21 de marzo de 2025, se constató el último hecho de desobediencia calamitosa. Mientras la víctima se encontraba dentro de la Sede de la Unidad Fiscal Casilda (sobre calle Casado al 1800) prestando una declaración investigativa, Max Roy M. volvió a romper la prohibición de contacto.El hombre le envió mensajes de hostigamiento a través de la aplicación TikTok desde su lugar de reclusión en la Alcaidía de la Unidad Regional IV. Tras advertirse esta situación, las autoridades policiales realizaron una requisa de urgencia en la celda del acusado, quien terminó entregando voluntariamente un teléfono celular Samsung de color negro que ocultaba entre sus ropas.



