Personal de la Dirección General de Policía de Investigaciones (PDI), dependiente del Ministerio de Justicia y Seguridad, llevó adelante un exitoso procedimiento en la ciudad de Casilda. En el operativo se logró recuperar una bicicleta que había sido robada en una circunstancia sumamente repudiable y se secuestraron elementos de interés para la causa.
La investigación estuvo a cargo de los efectivos de la Brigada Operativa del Distrito Casilda (PDI Región II), bajo las directivas del fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Dr. Emiliano Ehret.
El hecho y la impunidad del robo
Las tareas investigativas comenzaron luego de que se hallara el cuerpo sin vida de un hombre a la vera de la Ruta Nacional 33, en jurisdicción de Casilda. A través de las pericias preliminares y las cámaras de seguridad, el personal de la PDI pudo reconstruir que la víctima circulaba en su bicicleta cuando sufrió una descompensación, perdió la estabilidad y cayó sobre la banquina. El Instituto Médico Legal confirmó posteriormente que el fallecimiento se produjo por causas naturales.
Sin embargo, lo que causó indignación fue la secuencia posterior: mientras el hombre ya se encontraba fallecido en el lugar, un sujeto se acercó y aprovechó la vulnerabilidad de la situación para sustraerle sus pertenencias. En un primer momento, el delincuente se llevó el teléfono celular de la víctima, pero minutos más tarde regresó al lugar del hecho para llevarse también la bicicleta.
Allanamiento y detención en Barrio Nueva Roma
Con el avance de las pesquisas y el análisis de la información recolectada, la policía logró individualizar al presunto autor del hecho. El sospechoso fue divisado y demorado en la vía pública por el personal policial.
A raíz de esto, y con una orden judicial emanada por la jueza penal Dra. Mariel Minetti, se ejecutó un allanamiento en una vivienda de barrio Nueva Roma.
Como resultado del operativo, los investigadores lograron secuestrar:
- La bicicleta robada (a la cual ya le habían quitado las dos ruedas).
- Prendas de vestir que habrían sido utilizadas por el involucrado al momento de cometer el delito.
El implicado, identificado como Matías G., fue trasladado a la sede policial donde quedó formalmente imputado por el delito de «hurto calamitoso». Una vez cumplimentados los trámites legales de rigor dictados por la Justicia, el hombre recuperó la libertad.



