La investigación fue encabezada por la Agencia de Trata de Personas de la PDI. Detuvieron a un hombre y una mujer, y secuestraron siete armas de fuego y más de mil municiones de guerra. Los operativos se realizaron en la zona rural y en un domicilio urbano de la ciudad.

En un procedimiento de gran despliegue, la Policía de Investigaciones (PDI) logró desbaratar una presunta red de facilitación de la prostitución y abuso sexual en la ciudad de Casilda. El operativo, que incluyó dos allanamientos simultáneos, sorprendió a los investigadores por el impresionante arsenal de armas y municiones de alto calibre hallado en poder de los ahora detenidos.

Las medidas fueron ordenadas por el fiscal Juan Pablo Oggero, del MPA de Casilda, tras una minuciosa investigación de la Agencia de Trata de Personas y Violencia de Género.

Detenciones y zonas intervenidas

Los agentes de la PDI, con el apoyo del Grupo de Operaciones Tácticas (GOT) y la Brigada Motorizada de la UR IV, irrumpieron en dos puntos clave:

  1. Un establecimiento en Colonia Candelaria (zona rural de Casilda).
  2. Una vivienda ubicada en calle San Luis al 3500.

Como resultado, resultaron aprehendidos Irma Mireya P. (48 años) y Domingo G. (67 años), quienes enfrentan cargos por facilitación de la prostitución, abuso sexual y tenencia de armas de guerra.

Un arsenal en manos civiles

Lo que más llamó la atención de las autoridades fue la cantidad y el tipo de armamento secuestrado, que incluía desde armas de caza hasta fusiles de precisión. El inventario detallado incluye:

  • Armas: 2 pistolas, 1 revólver, 1 escopeta, 1 carabina y 2 fusiles.
  • Municiones: Más de 1.200 cartuchos de diversos calibres (9 mm, .45, .44, .308, y .30-06, entre otros).
  • Material bélico: Se incautó incluso una munición calibre 12.7×99 (perteneciente a ametralladoras pesadas) y gran cantidad de vainas servidas.

El origen de la causa

La investigación se centró en denuncias y tareas de inteligencia que permitieron conectar a los sospechosos con delitos de índole sexual y la explotación de personas. Los teléfonos celulares secuestrados serán peritados para determinar si existen más ramificaciones de esta organización o si se pueden identificar nuevas víctimas.