El cese de actividades o su merma tan pronunciada debido a las disposiciones estatales por la irrupción de la pandemia y también la escasa para no decir nula contribución que el mismo Estado anunció para poder sostener en parte algunos de los rubros afectados ya muestra la parte más dura de la crisis: cierre de comercios y de industrias “florecen” por doquier.

    En dicha situación se encuentra el Jardín Maternal y de Infantes Inclusivo “Barquito de Papel” de la ciudad de Roldán, quien ha anunciado pocos días atrás el cese de sus labores al menos hasta el año próximo debido a los compromisos financieros que son muy difíciles de asumir al no tener sus puertas abiertas y también al avisorar que la situación epidemiológica no tendrá solución en el corto y mediano plazo.

    En diálogo con sus coordinadoras María Eugenia Hag y María Marta Bazze, conocemos la realidad que atraviesa esta institución educativa y con mayor precisión los motivos que hicieron tomar esta decisión que es tan difícil especialmente para la comunidad que lo conforma aunque con la esperanza de que todo esto sea un impasse y en algún momento puedan regresar a las aulas.

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Por h8000024