En diálogo con Canal 4 Regional, Carlos Cardozo se refirió al complejo escenario de los cuidacoches en Rosario y al avance legislativo en la provincia de Santa Fe. El dirigente destacó que, tras un largo proceso de consenso entre diferentes bloques y el Ejecutivo, el proyecto del senador Ciro Seisas —que ya cuenta con media sanción— representa un paso fundamental para otorgar herramientas reales de control.
«Si bien el control es potestad de los municipios, la Policía y la Justicia deben trabajar en conjunto. Los controles municipales no tienen todas las herramientas para abordarlo solos», explicó Cardozo, subrayando que la nueva normativa busca penalizar estrictamente la «presunción de extorsión en la vía pública».
De la contravención a la prisión
Cardozo detalló que el esquema propuesto no es meramente punitivo, sino que establece una gradualidad en las sanciones. Ante las primeras faltas, se contempla una contravención con sanción económica, pero la ley escala ante la reincidencia.
«El proyecto tiene previsto que, ante una reiterancia de esta violación a la privacidad pública, que es un intento de extorsión, definitivamente haya penas de prisión también», afirmó.
Actualmente, las fuerzas de seguridad solo pueden actuar mediante el «Artículo 10» (averiguación de antecedentes), lo que limita el accionar a demoras temporales. La nueva ley permitiría una intervención más directa sobre el delito de extorsión organizada.
Un equilibrio entre el derecho y la realidad social
El referente del PRO también hizo hincapié en que la problemática tiene dos caras: la seguridad del ciudadano y la vulnerabilidad social. «Nadie elige ser ‘trapito’. La ley también pide a los Ejecutivos abordar la situación social de estas personas», señaló.
Sin embargo, fue tajante respecto al acoso que sufren los vecinos, especialmente en eventos masivos o zonas gastronómicas: «La gente tiene derecho a salir a comer o ir a la cancha y dejar el auto donde quiera sin verse sometido a un momento complicado. Muchas veces esto se organiza como mafias y nosotros, desde la política, tenemos que dar una solución definitiva».



