El Ingeniero Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Campo de la Bolsa de Comercio de Rosario, detalló el panorama de la campaña fina y explicó por qué el frío extremo es una excelente noticia contra las plagas.

La campaña de trigo avanza a paso firme en la región núcleo, ingresando en su recta final. Según detalló el ingeniero Cristian Russo, jefe de la Guía Estratégica para el Campo (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario, actualmente solo restan sembrar 100.000 hectáreas de trigo para concluir las labores en la zona. Si bien algunas lloviznas recientes, la humedad ambiente y el barro en los lotes han entorpecido y demorado el cierre de los trabajos a tiempo, el panorama general es sumamente positivo.

A nivel nacional, se proyecta una superficie de siembra que se estima en torno a los 6,9 millones de hectáreas, buscando acercarse al récord histórico de 7,71 millones obtenido en la temporada pasada. Además, las abundantes lluvias registradas durante el mes de junio en la franja oeste y sur del país aportaron una gran cantidad de agua, lo que podría empujar a los productores a sumar aún más hectáreas al cultivo de fina antes del cierre definitivo de la ventana de siembra.

El año de la «revancha» y el factor «El Niño»

Russo calificó este ciclo productivo como «el año de la revancha» para el sector agropecuario, buscando dejar atrás las severas complicaciones por falta de agua que arrastraba el campo desde el año 2020. El escenario actual muestra un cambio drástico gracias a las excelentes reservas de agua que quedaron acumuladas en los suelos tras las lluvias del otoño.

  • Las perspectivas para los granos gruesos son óptimas debido a la influencia del fenómeno climático «El Niño».
  • Este evento meteorológico alcanzará su máxima intensidad entre los meses de diciembre y enero.
  • Dicho período coincide de manera exacta con la etapa crítica en la que se definen los rindes de los cultivos de verano.
  • A esto se le suma una importante baja en los costos de insumos clave como la urea, lo que termina de alinear los planetas para una gran campaña.

Heladas salvadoras contra la chicharrita

Uno de los puntos más destacados por el especialista en el informe audiovisual fue el impacto altamente beneficioso que está teniendo la actual ola de frío polar que azota al país. Las intensas heladas se convirtieron en un aliado inesperado para combatir la plaga de la chicharrita del maíz, un insecto vector de enfermedades que en campañas previas llegó a destruir hasta el 20% de la producción maicera en las zonas afectadas.

El frío extremo ayuda a reducir de manera drástica las poblaciones de este insecto, especialmente en las provincias del norte como Santiago del Estero y Chaco, consideradas zonas endémicas de la plaga. Russo detalló que en Santiago del Estero los termómetros descendieron hasta los -2,6°C. Mientras tanto, en la región núcleo las temperaturas mínimas tocaron pisos extremos de -7°C el pasado viernes y se mantuvieron en torno a los -5°C durante las últimas jornadas. Esta fuerte incursión de aire fresco, aunque congelante, representa un gran alivio sanitario de cara al futuro de la cosecha gruesa.